La inocencia perdida
La actriz ya había ganado prestigio en su país antes de abrirse a la industria internacional: una de sus apariciones más notorias tuvo lugar en El último emperador, de Bertolucci. Luego fue directora de algún filme más comercial, como Otoño en Nueva York con Richard Gere y Winona Ryder. Previamente Chen había realizado en su país natal esta película más personal.
La acción se ubica en una remota región del Tibet en los años setenta y refiere a la trágica historia de una joven abusada y humillada en un entorno machista, violento y represivo. Se ha confundido al filme con un mero despliegue soft porno envuelto en calidades de fotografía y mejorado por el nivel de la interpretación, pero hay otras lecturas. La historia se ubica en los tiempos finales del maoísmo; para una generación de chinos puede ser también la ilustración de una época a la que no desean volver.
La directora tuvo que filmar su película en condiciones prácticamente clandestinas, fingiendo ante los funcionarios locales que disponía de los permisos de rodaje que nunca obtuvo y sacando día a día de la región el material filmado antes de que alguien se pusiera demasiado inquisitivo. La cineasta ha reconocido incluso que estaba «loca de los nervios y preparada para ser sacada de China a patadas en cualquier momento».
Para Chen se trataba de un compromiso personal. Nacida en Shanghai en 1961, hija de una familia de médicos («mi verdadero hogar fue el hospital», afirma), trabajó en su país como actriz infantil y adquirió una primera fama antes de ir a estudiar a Estados Unidos (donde occidentalizó su nombre original Chong Chen) y ser seleccionada por el productor Dino de Laurentiis para integrar el elenco de la superproducción Tai Pan, adaptación de la novela homónima de James Clavell sobre la creación de la colonia de Hong Kong. El filme pasó inadvertido, pero hubo gente que se fijó en Joan Chen y le ofrecieron otros papeles de significación. Se recuerda su elegante figura en El último emperador (1989), de Bernardo Bertolucci, y en la bizarra serie de televisión de David Lynch Picos gemelos.
Sin embargo, Chen quería ser algo más que una actriz; quería incursionar en la escritura y la dirección. Volvió a China para hacer esta película y luego volvió a Estados Unidos para trabajar en un empeño mucho menos comprometido, el drama romántico Otoño en Nueva York, del que no se declara satisfecha pero que entendió como un desafío que podía servir para afianzar su futuro en el cine. Aunque ha desempeñado varias decenas de trabajos en cine y televisión, en China y en Occidente, sigue teniendo algo de «forastera en tierra extraña»: en recientes declaraciones periodísticas ha dicho que «en todas partes me siento una bastarda».
Xiu, Xiu ha obtenido varios reconocimientos internacionales. El National Board of Review de los Estados Unidos le otorgó su premio a Mejor Dirección (Joan Chen).
En el Festival de París obtuvo el premio del jurado a Mejor Filme y un premio a Mejor Actriz.
También ganó el premio a Mejor Película en el Festival de Fort Lauderdale (Estados Unidos) y varios premios en el de Taiwan, incluyendo los de Mejor Película, director, actor, actriz, guión, fotografía y canción. En China continental sigue prohibida, al parecer por su contenido político y sexual. *
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