Adam’s disfrutó el fervor de una hinchada incondicional
Pese a las apuntadas irregularidades, el balance general de la etapa resultó positivo, ya que no solamente pudimos apreciar propuestas atractivas, sino que las falencias constatadas son en todos los casos producto de desajustes.
En definitiva creo que, con excepción de que el jurado actúe con extrema severidad, todos los conjuntos tendrán una nueva instancia en la segunda rueda, precisamente denominada de ajuste. Bueno es establecer al formular este planteo que este concurso suma puntos de primera y segunda rueda para el pasaje posterior a la tercera.
En la tercera ronda o liguilla, de acuerdo a la resolución oportunamente adoptada por Daecpu, aceptada por la IMM y estampada en los reglamentos, los conjuntos no arrastran el puntaje de las anteriores sino que inician su definitiva competencia por el título de cero. Por tanto, los puntos perdidos en las ruedas previas, si bien son computables para el pasaje o no a la liguilla (lo que no es poco), no comprometen, en caso que el pasaje se logre, la puntuación de la tercera rueda, única y definitiva para el título.
La Bolilla que Faltaba
A primera hora actuó murga La Bolilla que Faltaba. La propuesta estética de la actuación resultó muy atractiva volviendo la murga de mujeres, con solamente cuatro presencias masculinas (director escénico y batería) a plantarse en el escenario como tales y no buscando posturas que pretendan «disimular» su condición femenina, sino por el contrario destacándolas.
Ello pasa por el vestuario y por el maquillaje, responsabilidad de Mariela Gotuzzo y por su disposición y actitud en escena. Son chicas murgueras que cantan como tales, se mueven como tales, sin forzadas ni falsas posturas. La murga desarrolla un libreto chispeante con buenos momentos de humor escrito en su medio por Matías Serrano.
Tiene voces solistas de jerarquía aunque no logran un buen empaste en los coros, donde se notan desajustes que conspiran contra la buena audición de la murga y abren un margen de expectativa para el juzgar acabadamente su real valía. La despedida, inspiración de Gabriela Gómez, su directora responsable, resultó uno de los puntos altos de la murga, que dejó el escenario saludada con entusiasmo y simpatía por el público.
Sarabanda
A segunda hora le correspondió actuar a Sarabanda, la comparsa del Cordón que realiza su presentación festejando los quince años del título, recordando a través del libreto sus riquísimos antecedentes, desde la viejas lonjas del Cordón y en particular Zumbaé. Luis Da Silva y Dolores componen los personajes, padres de la quinceañera, y Marisol Lemos, la Sarabanda festejada.
La comparsa luce compacta, con elementos técnicos, en cuanto a vestuarios, escenografía. No da todo lo que uno espera en lo referido al empaste final sobre el escenario, con ciertos desajustes, por momentos con mucha gente en el escenario y una audición poco ajustada del coro. No sabemos si por dificultades propias de sus integrantes o técnicas, de amplificación.
Sí se disfruta a pleno la cuerda de tambores, que suena en gran forma, con gran justeza y la simpatía con que se resuelven algunos cuadros, como por ejemplo el de gramilleros y mamas viejas. Sobriedad y acertado trabajo con la escoba de Luis Pereira y un punto alto en las voces solistas, donde destacan las de Dolores, Patricia Curzio, Néstor Silva.
A Contramano
A tercera hora actuó A Contramano, una murga también de festejo (qué año de festejos en carnaval), arribando a sus primeros diez años.
La gente de Gustavo Cabrera transitó un 2001 de gran actividad, actuando de continuo e incluso en los últimos meses del año realizando una serie de espectáculos por los barrios. Ello determinó un tardío inicio de los prepartivos para este carnaval, extraño en la murga, que habitualmente a mediados de año ya está orientando su trabajo rumbo a febrero.
A pesar de y a varios cambios en su plantel con relación al carnaval anterior, logra un muy buen desempeño, cantando con mucha fuerza y apoyándose naturalmente en figuras importantes como la de Pablo Barrios, siempre efectivo, pese a ser el último en integrarse al grupo. La actuación de la murga particularmente me gustó en su primera parte, tanto en el salpicón como en el cuplé de los Superhéroes, donde campea el humor, la sátira y donde cada voz tiene un destaque especial.
Creo que allí estuvo el mejor momento de A Contramano, que tal vez por la dureza, por lo directo y por algunos desajustes en el canto, no disfruté de igual forma su segundo cuplé. De todos modos, estamos ante una gran murga que da un buen espectáculo y que deja el escenario con una muy grata despedida. Para destacar la labor de Pablo Pereiro y desde luego la de Pablo Barrios, en un conjunto que en general trabaja en equipo y todos a su tiempo participan con solvencia.
Adam’s
El cierre fue para Adam’s. Hablar de Adam’s en los últimos años en carnaval es hablar de atracción, de hinchada afectuosa y bullanguera. Es hablar de risa, de alegría.
Parodistas Adam’s planteó un espectáculo que nos retrotrae a sus primeras apariciones carnavaleras, donde plantea una estructura netamente de parodia, donde el canto, el baile está al servicio de las parodias y no como una finalidad en sí mismo.
Bueno es su trabajo con un elenco absolutamente renovado, integrado mayoritariamente por un grupo muy juvenil, producto de una selección entre centenares de aspirantes sin experiencia carnavalera, pero con muchas ganas, como lo demostraron la noche del lunes.
Como gran respaldo, junto a ellos tres actores de trayectoria, caso de Edgardo Abatte, muchos años fuera de los escenarios, vuelto con Adam’s, demostrando intacta la solidez y capacidad reconocidas en él, durante su permanencia en diferentes conjuntos en los que siempre fue figura.
También Iván Solarich en su primera incursión sobre el esceneario en carnaval, pero con una larga trayectoria dentro de él como técnico y particularmente siendo un excelente actor y director teatral. También y como pieza fundamental Adam’s incorporó este año a Jorge Velázquez, aportando al grupo no solamente su reconocida solvencia como actor, sino la importante cuota de humor que le es innata y que el público disfruta toda vez que apenas asoma en el escenario.
Las dos parodias de Adam’s funcionan con corrección, aun cuando en mi concepto Mao, pese a ser aparentemente la menos trabajada, logró la mejor respuesta del público. En la primera pese a la buena labor colectiva no alcanza igual comunicación.
Tuvo Adam’s un muy buen libreto de Walter Tuala y voces que se destacaron, como las de Luis Vázquez, su arreglador coral, un excelente Pablo Bove y Miguel Cufós. En definitiva un espectáculo que tiene elementos a ajustar, más allá de la buena labor desplegada en esta primera rueda. *
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