"INQUILINOS", DE DANIEL ROMANO, EN EL TINGLADO

Espacios comunes

En nuestro país vemos (si es que realmente queremos ver) familias que viven en las orillas del mundo, para quienes los apremios financieros del contador Bensión y los impromptus del doctor Batlle les son tan ajenos como la física cuántica o la astronáutica.

Pero entramos a un teatro y no encontramos ni la sombra de la realidad. Sólo existe la pequeña clase media, vista a través de una reiteración de esquemas, que se toman prestados de otras obras, personajes sin vida y sin pasión, todo ello dicho como cayó escrito en el papel.

«Inquilinos» no es una excepción, y su inexistencia apenas sirve para ilustrar sobre algunos curiosos tics locales. El más notable es que un homosexual es siempre, sobre todo si es un travesti, un hombre risueño que irradia distensión y sensatez, en tanto los heterosexuales son estúpidos o machistas; el más molesto es la propensión a hacer avanzar las obras a golpes de teléfono y timbrazos en la puerta.

El más inquietante, que parece avanzar, es la convicción de que la dramaturgia es res nullius y que es lícito echar mano a cuanta obra exista en el mundo, en este caso, por una parte, a todas las comedias que dieron Cacho de la Cruz, Espalter y el primer D’Angelo y por la otra nada menos que a «Los lirios», de Michel Marc Bouchard, que se estrenó en la misma sala de «El Tinglado».

La empresa tuvo el sólido respaldo de un elenco competente que no convenció porque el tosco diseño de los personajes no se lo permitía. Así por ejemplo, Silvana Grucci (Lucía) no pudo (ni nadie podría) hacer creer ni en el ímpetu ninfomaníaco que se le asigna ni, menos aún, en su relación sadomasoquista con su novio (Pancho, por José María Novo) con cinturones que restallan en el piso invitando a la acción; Alejandro Martínez (Sergio) no pudo convencernos de que hay una razón para que se ría tanto y en tan mecánica forma y creemos que Eduardo Virells logró evidenciar sus buenas condiciones de actor porque dispuso de las mejores líneas del diálogo. *

INQUILINOS, de Daniel Romano, por Teatro El Tinglado, con José María Novo, Fernando Larrosa, Eduardo Virells, Silvana Grucci y Alejandro Martínez. Escenografía, iluminación y vestuario de Raúl Acosta, dirección de Hugo Blandamuro. En Teatro El Tinglado, Colonia 2035, Tel. 408 53 62.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje