El "centro de la Tierra"
«Nueva Zelanda es el centro de la Tierra», dijo el actor estadounidense Elijah Wood, quien ganaría fama internacional por su papel de Frodo Bolsón, una criatura de pies peludos.
Durante 50 años, la clásica fantasía de John Ronald Reuel Tolkien sobre cantos, duendes y magos –que ahora llega a la pantalla grande– vendió 100 millones de copias.
Los lectores quedaron prendados con la historia de Frodo, quien busca destruir el anillo mágico que convertiría al malvado Sauron en un ser todopoderoso. Ahora, el clásico llega a la pantalla grande el 19 de diciembre con El señor de los anillos (Fellowship of the ring), el primer filme de una trilogía que dará vida a la obra de literatura fantástica maestra de Tolkien. Antes de fin de año, se estrenará en nuestro circuito cinematográfico.
Los actores, que enfrentaron 274 penosos días en locaciones exteriores para hacer la trilogía, pensaron que Nueva Zelanda era el sitio perfecto, por su particular geografía ideal para crear efectos fantásticos.
John Rhys-Davies, que hace el papel del enano Gimli, dijo: «Nueva Zelanda es una tierra tan virgen que puede llevar a uno a una época primitiva de la historia».
El director Peter Jackson estaba encantado de que su país natal hubiese sido elegido como el lugar perfecto.
«Nueva Zelanda tiene la esencia del antiguo campo europeo», dijo en las notas de producción para «Fellowship of the Ring», que se estrenará en Londres el 10 de diciembre.
«También tiene una calidad fantástica muy difícil de capturar y la cual la hace perfecta para El señor de los anillos, agregó. Nueva Zelanda proporcionó una combinación ecléctica de lugares en un pequeño país, donde el personal cinematográfico debió movilizar a un equipo de miles de personas por todas partes, con frecuencia vestidas en trajes raros y maravillosos.
«Esa es la belleza de Nueva Zelanda. Tiene campos que se parecen a Inglaterra, montañas que duplican los Alpes suizos o lagos transparentes y hermosos como los de Italia», dijo el productor asociado, Rick Porras.
Pero Jackson no se mostró renuente a incorporar, además, un poco de magia de alta tecnología.
«Con la magia digital, pudimos agregar pequeñas montañas escarpadas y edificios donde nunca hubo ninguno», dijo.
«Nueva Zelanda tiene un paisaje maravilloso, pero con un poco de ayuda computarizada, la convertimos en una tierra mágica». El filme, según se estima, será uno de los grandes éxitos de taquilla de la próxima temporada cinematográfica. *
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