Modernidad y comodidad

El teatro tendrá calefacción y aire acondicionado, con un sistema que ingresará todo el aire por debajo del público. Antiguamente, la calefacción entraba por el techo, produciendo intensas temperaturas en la parte alta y frío constante a nivel de la platea.

Además, el aire salía por los ductos que atravesaban la platea por debajo, en un sistema circular que provocaba una corriente fría en los pies y una lluvia de polvo en las cabezas. La modificación también beneficiará a los artistas, ya que habrá un sistema de camerinos nuevos, con condiciones mínimas de confort.

Los antiguos ni siquiera tenían duchas, estaban en el segundo piso y obligaban a los actores a bajar al escenario por una frágil escalera de metal. El primer tramo de reforma recuperará diez mil metros de teatro, habilitando cuatro veces más camerinos que los que había disponibles antes. Sin dejar la historia de lado, el equipo técnico acompaña la recuperación del Solís con un intenso trabajo de archivo.

En una habitación han reunido todas las fotos, documentos y planos que encontraron. Allí se guarda incluso el plano original del teatro, realizado en 1840.

La Guerra Grande impidió su concreción y la obra fue retomada recién en 1851, con un proyecto que tampoco se hizo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje