"DESTERRADOS", DE FEDERICO ROCA, EN PACHAMAMA

Más allá de los crímenes

JORGE ARIAS

 

Esta falta de contacto con el presente produce, una vez más, esa incomunicación entre escenario y platea que afecta al teatro de ambas márgenes del Plata. Pero todavía el libretista Federico Roca sitúa la acción en el momento en que termina la tragedia de Eurípides, que acepta sin discutir: no hay ya acción, y todas las aventuras de Jasón, la nave Argos y los argonautas, el vellocino de oro, el previo crimen que se atribuye a Medea (que no lo niega), los ulteriores asesinatos de Glauce, Creón y gente de su séquito (del que fue autora) así como la muerte de sus hijos, ya han sucedido y parecen superfluos, lo que opaca y empobrece a los personajes, que, sin sus propios antecedentes, pierden su dimensión y carácter.

Para peor, Roca no se plantea ninguna posible reelaboración del mito más allá de Eurípides: ninguna lectura entre líneas, ninguna audacia de imaginación que, nuevamente, podría quizás justificar su empresa. Con más ciencia y más imaginación, Robert Graves («The greek myths» T. 2 pag. 254/256) enunció la hipótesis de que luego de la muerte de Glauce y Creón los corintios, como represalia, mataron a cinco de los hijos de Medea; luego, para lavar sus culpas, sobornaron a Eurípides para que falsificara la historia con la poco lógica muerte de los hijos por la madre.

El triunfo de Eurípides con su «Medea», que fue premiada en el festival de teatro de Dionisos en Atenas, confirió a la historia así recontada una autoridad propia de una verdad religiosa, cosa que sucedía normalmente con todas las obras premiadas.

El libreto se reduce a una serie de discusiones e invectivas que parecen, por lo menos, vanos y que, como norma, vienen en un estilo sobrecargado («una bacanal de sangre y semen»).

Es de lamentar, porque el autor toma muy en serio al tema y porque la evolución de la idea está realizada con buen sentido del hecho teatral por la dinámica escenificación de Ruben Silva, que otorga misterio y magia al espacio de «Pachamama» (Plaza Independencia 1382), diestramente iluminado y dotado de hermosos accesorios, como las gruesas cuerdas sobre el piso que evocan a la vez a la nave Argos y a los lazos de la pasión.

Los intérpretes (Alicia Dogliotti y Fernando Rodríguez Compare), asumieron sus papeles con convicción y buena técnica, con lo que estuvieron a la altura de su grandeza; pero ello ocurrió como un vuelo por encima del libreto. *

 

DESTERRADOS, de Federico Roca, con Alicia Dogliotti y Fernando Rodríguez Compare. Luces de Ruben Rodríguez, ambientación sonora de Federico Roca, vestuario y dirección de Ruben Silva. En Pachamama, Pza. Independencia 1382.

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