Tomi Ungerer desafía al poder con su arte de denuncia

Un avión que lanza una lluvia de bombas y de paquetes de regalo con lazos rosas, constituye el rasgo distintivo de El afiche, obra del francés Tomi Ungerer, que fue realizado en 1967 para denunciar la crueldad de la guerra de Vietnam, sigue siendo terriblemente actual.

El artista, que milita actualmente por la paz con la misma mordacidad que en los primeros años de su carrera, es festejado en Estrasburgo (nordeste de Francia), su ciudad natal, en ocasión de su 70 aniversario.

Como parte de esa celebración, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo (Mamcs) organiza una retrospectiva, titulada «Tomi Ungerer y Nueva York».

«En 1956, a los 25 años, me embarqué hacia Nueva York con 60 dólares en el bolsillo, un baúl de dibujos y de manuscritos» y con la cabeza llena de sueños de jazz, de libertad y de espacios, cuenta el dibujante en sus «Souvenirs new-yorkais» (Recuerdos neoyorquinos).

Ungerer se quedó quince años en Estados Unidos, pero allí descubrió también la caza de brujas macartista, la segregación racial y una sociedad norteamericana dedicada al culto absoluto del consumo. «Join the free and fat Society» (Unete a la sociedad libre y gorda), proclama un cartel de 1967, en el que se ve una estatua de la libertad obesa vestida con los colores de la bandera norteamericana.

La retrospectiva de Estrasburgo reúne 250 obras del período norteamericano de Tomi Ungerer, entre las cuales numerosos dibujos originales, libros infantiles y carteles publicitarios del artista.

La sátira social, la ironía y el humor subversivo, unidos al trazo firme, rápido y eficaz, son sus características inconfundibles.

«Siento una cierta incomodidad cuando veo mis obras colgadas en un museo. El colgado es el cuadro, pero es como si fuese yo», declaró Ungerer antes de la inauguración de la retrospectiva.

Otras dos exposiciones dedicadas al dibujante serán organizadas en noviembre en Estrasburgo, una dedicada al tema del bestiario y otra a sus obras para la publicidad.

Muchos otras actividades –exposiciones, ediciones y espectáculos– están programados en Estrasburgo, Karlsruhe, Hamburgo y Nueva York en ocasión del 70 aniversario del artista.

Tomi Ungerer, que vivió también en Canadá y en Irlanda y que se hizo célebre primeramente en Estados Unidos y en Alemania, se fue reconciliando poco a poco con su ciudad natal, a la que donó en 1991 una colección de 7.000 dibujos originales, 3.500 juguetes y varios cientos de carteles y esculturas.

Sin embargo, mantiene su actitud siempre crítica. *

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