No es ficción: venta de comics cayó a la mitad a consecuencia de la crisis
CARLOS ACEVEDO
La crítica situación económica que golpea a la región y que, globalización mediante, se acentuó en la primer mitad de 1998 con el «efecto dominó» de la crisis brasileña», afectó seriamente el consumo en todas sus áreas. El mercado del comic, comúnmente conocido como historieta por estos lares, no ha sido obviamente la excepción.
En nuestro país, son numerosos los comercios que ofrecen este tipo de material: librerías, quioscos, supermercados, pero –en general– lo presentan como un producto más dentro de otras variadas propuestas de lectura que ofrecen a sus clientes.
Ventas cayeron a la mitad
Sin embargo, en nuestra capital, existen un par de locales especializados en este género que desde hace algunos años, debido a la notable calidad tanto estilística como temática que ha alcanzado dicha disciplina, ha sido denominado » noveno arte».
Aludiendo a casas donde tanto incondicionales como aficionados pueden hallar aquello que buscan, además de contar con el asesoramiento de verdaderos entendidos en el tema, sería insoslayable referirse a Lecturas, local situado en Colonia y Convención y al » El rincón del coleccionista», ubicado en Uruguay 912 esquina Convención.
LA REPUBLICA dialogó precisamente con el propietario de este último comercio, Gabriel Mainero, quien informó acerca de la situación actual de las ventas de este popular producto de consumo masivo, que, según los entendidos podría tener sus orígenes en los Estados Unidos de fines del siglo diecinueve.
Mainero analizó el evidente impacto negativo de la recesión sobre su negocio, más precisamente a partir de junio de 1998, momento en el cual las ventas cayeron abruptamente en casi un 50%, situación que se mantiene prácticamente sin cambios hasta ahora. El propietario de dicho local reflexionó además, que habiendo decrecido el poder adquisitivo de la población en general y resintiéndose áreas básicas del consumo como la alimentación y la vestimenta entre otros servicios, era inevitable que más temprano que tarde, un bien si se quiere suntuario, como es el comic, fuera seriamente afectado.
Los precios de los artículos ofertados se sitúan en un amplio espectro, que oscila entre los $ 40, en el caso de una edición quincenal y $ 700 las publicaciones más lujosas, confeccionadas en papel satinado con tapas duras y cosidas.
Fantasía de varias generaciones
A propósito del promedio de edades de los consumidores de este tipo de material, nos informó que alrededor de un 60% de la clientela está conformada por personas de veinte a cuarenta años, cifra que da por tierra con la arraigada creencia popular de que el comic es un género en su mayoría apreciado por un público predominantemente púber. El porcentaje restante, podría dividirse en partes iguales, entre los menores de veinte y los mayores de cuarenta años.
Refiriéndose al tipo de material buscado por quienes acuden a su local, donde puede apreciarse la propuesta más variada y selecta en la materia, señaló que los consumidores de entre veinte y cuarenta años se inclinan mayormente por el comic procedente de Estados Unidos, cuna del famoso género de superhéroes, del cual archiconocidos personajes como Superman, Batman, Flash, Spiderman y tantos otros, son apenas meros exponentes entre los miles y miles que componen el universo superheroico.
Este tipo de lector pos-adolescente que se halla en plena maduración de sus preferencias se inclina no tanto por este género sino, por el contrario, tiende hacia propuestas más adultas: suspenso, horror, terror psicológico, género policial, etc. Aproximadamente la mitad de los lectores de esa edad se inclinan por esta clase de relatos gráficos.
Le siguen, en orden de interés, los comics editados en Europa, que convocan a casi un 30% de los lectores y otro 20% que se fracciona, en partes iguales, entre quienes prefieren el llamado comic alternativo o «under» y los asiduos consumidores de material erótico.
En cambio, entre los menores de 20 años, siguen teniendo plena vigencia las historias de superhéroes, concitando la atención de un 65% por ciento de la clientela. Entre los personajes más buscados, se ubican al tope en el ranking de preferencias, paradigmas clásicos como los ya mencionados Batman y Superman.
El resto de los consumidores optan, en general, por el famoso género japonés conocido como «manga», verdadero fenómeno comercial de los últimos tiempos, con dibujos que difieren absolutamente de los occidentales y con temáticas que van desde la total fantasía, pasando por las historias de acción, con fuertes dosis de violencia, hasta las narraciones de trazo erótico, verdadero subgénero dentro del «manga» llamado «hentai». Mainero destacó, asimismo, que los mayores de 40 años, además de compartir las preferencias de los clientes ubicados en la franja que va de los 20 a los 40, solicitan material que se remonta a la llamada «Edad de oro» del comic, que los estudiosos ubican entre el comienzo de la década del treinta y el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Una situación similar en cuanto a la caída de la demanda fue verificada por LA REPUBLICA en otros locales de venta. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad