TERMINO TERCER FESTIVAL DE TEATRO DE BUENOS AIRES

Lo mejor llegó al final

El mal tiempo impidió poner en la ribera de la Boca «Requiem para el Riachuelo» de E. Rudnitzky, tanto para el domingo 30 como para el lunes 1ro. de octubre.

*DRACULA, THE MUSIC AND THE FILM, por el Philip Glass Ensemble, música incidental para el filme sonoro (con Bela Lugosi, 1931) es muy pequeño, en más de un sentido, para el marco del Teatro Colón, al punto que el arcaico y a menudo risible filme lo superaba permanentemente en interés; se dirá «música incidental» donde nosotros escuchamos cómo Glass alternativamente pisaba los diálogos de la película y era silenciado por ellos; se hablará de «minimalismo», se le elogiará de mil maneras, pero no le encontramos un momento original, una melodía a recordar, un efecto sonoro claramente perceptible.

*CUERPOS A BANDERADOS, de Beatriz Catani (Argentina) es tan poco original como para presentar, por tercera vez en este Festival, mujeres orinando en escena. La autora agrega ratas ahumadas y literalmente ahogadas por una fumadora sentenciosa, el ir y venir de un hombre muerto al que se extraerá semen…. Toda la obra apunta a la fama por el choque, tareas para Eróstrato o Alcibíades en que pronto habrán de superarla. La réplica a este miniterrorismo es, como siempre, no dejarse intimidar.

***EXTRA DRY, ballet de Emio Greco y Pieter Scholten (Holanda) es tan ascético como fue abundante, hasta el barroquismo, «Iets ops Bach» de Alain Platel. Los bailarines, cuya dominio del cuerpo es admirable, visten una túnica transparente que con la humedad de la piel produce curiosos efectos visuales; la acción sucede a tal distancia del proscenio que casi no se distinguen los rostros y todo ocurre bajo inmóviles luces cenitales y paredes de un color bronce uniforme. Un espectáculo admirable y monacal, fundado en la perfección y precisión de los movimientos; pero extra dry.

*****KORPER (CUERPOS) y ZWEILAND (DOS PAISES), los son dos espectáculos de ballet de Sasha Waltz (Alemania, 1963) una artista dotada de inventiva fluida e inagotable que abarca un universo de originales efectos plásticos; si no nos dijeran que la autora de ambas obras es la misma persona, difícilmente lo adivinaríamos. Al comienzo de «Körper» varias manos salen, como una inquieta flor, de un agujero en un panel, varios bailarines, ceñidos detrás de un vidrio, parecen flotar como peces en tanto componen un cuadro con reminiscencias de la pintura del Renacimiento; un hombre y una mujer forman un extraño animal cuyo movimiento parece imposible pero que baila; un panel que suponíamos escenografía cae de pronto y golpea el piso; sobre el plano inclinado que resulta se apilan hombres y mujeres como ladrillos. Las figuras del ballet, de grandes dificultades cinéticas y golpes secos sobre el piso, exigen una compromiso con el arte semejante a la consagración a la vida religiosa.

****CARA QUEMADA (UGNIES VEIDAS), de Marius von Mayenburg, por la compañía lituana de Oskaras Korsunovas, que la dirige, fue el mejor teatro de este Festival. Von Mayenburg arranca con diálogos que parecen infantiles pero que contienen frases inquietantes; describe la vida de una familia de clase media que no parece ver la alarmante acumulación de artefactos domésticos que los rodea; sigue una brillante tragedia sobre los traumas, perversiones, locuras y crímenes que proliferan bajo la superficie de una pulida vida cotidiana y el imaginario paraíso de la infancia. La dirección de Korsunovas añade felices invenciones propias, como el sentido que confiere a los objetos domésticos (en particular un sofá cama que sirve a la vez de escenario, telón, biombo y algunas cosas más). La interpretación es perfecta con especial destaque para los jóvenes Rasa Samuolyte y Gytis Ivanauskas en muy difíciles papeles.

***FIX/RUSH, dos piezas breves con un interludio filmado «Loose of Flight», por la compañía de ballet de Akram Khan (Inglaterra), fue un espectáculo dinámico y austero que sintetizó con éxito las arriesgadas figuras del ballet moderno con las formas de las tradicionales danzas hindúes, en particular la rara poesía que extrae del movimiento de manos y dedos.

***HOUSE de Richard Maxwell, (Estados Unidos), fue calificado como una historieta, pero su energía en la simplicidad y la concisión son algo muy superior. Con actores no profesionales que dicen generalmente de cara al público y casi sin moverse, Maxwell se apoya en un admirable libreto, humorístico y trágico, que se aproxima honrosamente a la magnífica «Cara quemada» de von Mayenburg en formato chico.

***LA BIBLIOTECA DE BABEL, sobre el cuento de Jorge Luis Borges (40 minutos) en la biblioteca Miguel Cané, puesta en escena de Ruben Szuchmacher y actuación de Ingrid Pelicori y Horacio Peña, logró dramatizar un texto fantástico que parecía rechazar a los seres humanos, que son aquí dos inconmovibles funcionarios de la biblioteca inmortal. *

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