ARTE

Inauguraciones de la semana

La están habilitadas las muestras pictóricas de Carlos Amoretti (Galería Latina), Gianfranco Demichelis (Sala Vaz Ferreira), escultura de Aldo Mostarda (Museo del Gaucho), de la ceramista Olga Pareja (Museo del Azulejo) y obras recientes de Federico Arnaud (Galería del Paseo). Quedan, todavía, algunas más. El jueves, en Frida, se anuncia «La aventura de la ola» del pintor Miguel Herrera, presentada hace pocos meses en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires con importante catálogo. El viernes, en Cátedra Alicia Goyena, el pintor Roosevelt Charquero (montevideano de 1960) realiza su segunda muestra individual y Gabriel Bruzzone, el mismo día, lo hace desde una de las salas del Museo Torres García.

 

Arte Injuve 2001

 

Con un hermoso diseño del catálogo de 231 páginas, presentado a principios de año en el Círculo de Bellas Artes (Madrid), se anuncia en la Colección Engelman Ost la XVI Muestra de Arte INJUVE, un emprendimiento anual en España que en Montevideo recala, parcialmente, por cuarta vez en su itinerancia por Iberoamérica.

Desde la primera realización en 1985, la Muestra de Arte Joven del Instituto de la Juventud (Injuve) conoció diversos avatares. Se amplió el espectro de los lenguajes admitidos sin limitarse a los tradicionales pero manteniendo la convocatoria a artistas menores de treinta años. El «carácter heterogéneo, híbrido y transgresor de cualquier frontera» de la producción actual, así lo imponía, según afirma Jorge Diez en una nota titulada Un proceso abierto del catálogo. También se modificaron los criterios de selección y curatoriales para «lograr una pluralidad de miradas y una confrontación real de proyectos al servicio de una propuesta panorámica del arte emergente», que no proviene de todos los rincones de la península sino que se centran en las grandes zonas de Cataluña, Madrid y País Vasco y sus inmediaciones. Vale la pena detenerse en el texto de Gabriel Villota Toyos, Algunas cuestiones sobre nación, juventud y prácticas artísticas para el siglo XXI, uno de los curadores (comisarios, dicen los españoles, manteniendo la vieja denominación de los europeos) de la exposición.

De los quince participantes originales, se exhibirán obras de cuatro: María Cañas y Juan Francisco Romero (video), Adríà Julià (fotografía) y Fernando Renes (dibujo). La muestra permanecerá hasta el 26 de octubre.

 

Mario D´Angelo (Centro Municipal de Exposiciones, Sala Menor, viernes a las 19.00)

 

En el ciclo Ausencias y presencias, que lleva el número V, Mario D´Angelo presentará en la Sala Menor del Centro Municipal de Exposiciones, el viernes a las 19.00 horas, la instalación referida a Los Treinta y Tres Orientales, basada en el cuadro emblemático de Juan Manuel Blanes concluido en 1877 y exhibido en su taller un año después, así como en Buenos Aires, con un extraordinario éxito de público en ambas orillas. El dictador Latorre y el presidente Sarmiento asistieron a las respectivas inauguraciones y hasta José Hernández le dedicó un poema de treinta y tres estrofas. En años sucesivos se reprodujo la imagen pictórica de Blanes en cuadernos y concursos escolares, billetes de banco, calendarios, bebidas alcohólicas y hasta en un horroroso monumento urbano.

Mario D´Angelo es la única, solitaria personalidad del arte nacional que investiga al mayor nivel (conceptual, soporte material) sobre el pasado histórico y artístico con firmeza y solidez. Sus notables instalaciones lo sitúan, sin competencia posible, en un lugar preferencial. En la nueva propuesta (la segunda de la temporada) se propone indagar, con el sesgo de ironía que corresponde, en los patrióticos protagonistas de la gesta en la playa de la Agraciada en 1825. No es el hecho en sí ni el controversial número de participantes que le interesa desempolvar a Mario D´Angelo sino la proyección en el imaginario colectivo y la comercialización de la imagen pintada. Para eso, coloca la reproducción del cuadro original de 3 x 5 metros y lo confronta con un montículo de arena (proveniente del lugar de los sucesos, como hizo Blanes para desplegar la teatralidad de sus personajes) donde emplaza 33 botellas de caña marca «Los 33″, mientras dos tubos fluorescentes (uno azul, otro rojo, al igual que las paredes) iluminan la sala.

Como es habitual en D´Angelo se cruzan las manipulaciones patrioteras de la dictadura militar con los símbolos patrios y aquí es muy visible esa alusión, como en su tiempo lo hizo el coronel Latorre, amigo de Blanes. El artista repartirá, el día de inauguración, pequeñas bolsitas con arena de la playa de la Agraciada, como souvenir del lugar histórico. Una manera de revisitar la interpretación oficial y reflexionar (quizá rescribir) el ayer lejano. *

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