Revista de revistas
Resulta estimulante la aparición de nuevas revistas de arte nacionales y la permanencia de otras. En plena galopante recesión económica, un grupo de artistas uruguayos decidió hacer una nueva revista, Arte: 00, comentada ayer en esta página. Es de esperar que tenga la continuidad y regularidad de otra dedicada a la arquitectura.
ELARQA 38
Con once años de permanencia y cincuenta números editados (con monografías y guías –excelentes– de arquitectura) ELARQA, revista uruguaya de arquitectura y diseño, acaba de lanzar al mercado el número 38, con 67 páginas. Está dedicado a las viviendas unifamiliares (Formas de habitar) con interesantes declaraciones de Juan Bastarrica sobre el espacio doméstico y un buen artículo de Arturo Villaamil titulado Las reglas del juego, además de la presentación de nueve obras. La parte dedicada al diseño es pobre y las notas informativas ignoran lo esencial de lo que sucede en el país y en el exterior. Es una lástima que el enorme mérito de constancia y seriedad en la confección de cada número, no esté acompañada por una dinámica de actualidad y de artículos que atrapen al lector no especializado en un momento en que la arquitectura adquiere una atención mayor por amplios sectores de la sociedad.
DOS REVISTAS ALEMANAS
La revista Humbolt lleva cuatro décadas y a partir de ahora está bajo la edición de Inter Nationes y el Goethe Institut en forma conjunta.
Quizá (y los factores económicos saltan a la vista) esta fusión permita la sobrevivencia de una publicación (han desaparecido muchas, entre ellas Coloquio de la Fundación Gulbenkian) en varios idiomas que todavía, y pese a su importancia, y de los sucesivos directores, no consiguió instrumentar un criterio seguro y coherente. Bien diagramada, esta nueva entrega (Nº 132, 80 páginas) tiene artículos valiosos: Toda hermosa mujer es una reina por Elida Salazar. Lágrimas, enredos y mercadotecnia por Heloisa Buarque de Almeida, sobre telenovelas brasileñas y de lectura imprescindible, así como un reportaje a Renzo Piano, el arquitecto italiano que diseñó la Alexander Platz de Berlín (hoy Plaza Marlene Dietrich, por sugerencia suya), con una nada complaciente visión de la ciudad y sus habitantes, una entrevista a Albert Boadella, fundador y director del grupo de teatro catalán Els Joglars, las esculturas de cajas de cartón de Santiago Serra, un madrileño residente en México, que apunta hacia contenidos sociales tercermundistas y una plural visión de la última Bienal de La Habana según la óptica de críticos alemanes y cubanos, coincidentes en el poco entusiasmo y la tergiversación que significó la séptima edición. Más dinámica y actual es Kulturchronik.
El número 3 de 2001, de formato libro y agradable presentación, recorre un variado material: desde la presentación de la coleccionista de arte Ingvild Goetz y su estupenda casa-museo, obra de Herzog y de Meuron, en Munich, los famosos arquitectos suizos que renovaron la Modern Tate de Londres, hasta un estudio explicativo sobre la xenofobia en Europa y un cuestionamiento de la escuela y el uso de la computadora e Internet con el sugestivo título ¿Qué es lo que aprenden realmente? En este breve y sustancioso artículo se recogen las ideas del atrónomo estadounidense Clifford Stoll (tiene un éxito inusitado de audiencia en sus conferencias) denunciando que tras la fachada de la escuela virtual están los intereses económicos y ciertas imposiciones educativas de los políticos del aprendizaje sin esfuerzo, incorporando a los programas de enseñanza la pura diversión para disolver los esfuerzos intelectuales que encierran las operaciones matemáticas, el ejercicio en lenguas extranjeras o la comprensión de los problemas científicos y filosóficos.
Se refiere a la «ilusión pedagógica» que en su opinión obnubila la vista para comprender que no es posible un auténtico aprendizaje sin esfuerzo y que su premio no está en los placeres y satisfacciones efímeros sino que radica en la comprensión profunda y verdadera. En resumen, contra la cultura del éxito y de los logros inmediatos. Un alerta para los fáciles encandilamientos de la tecnología que en Uruguay se aplica sin un estudio meditado y una discusión responsable.
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