Vigencia de la rebeldía
El libro, que en castellano fue traducido de dos maneras, como El cazador oculto y El guardián en el centeno, fue publicado en Estados Unidos el 16 de julio de 1951, y se transformó de inmediato en el manifiesto de una generación que sufre la hipocresía de la sociedad de su tiempo.
En poco tiempo, el texto se transformó en la Biblia de la generación contestataria de los años sesenta que encontró en el joven Holden, el protagonista de la historia, un pionero de su rebeldía.
La novela, una de las pocas publicadas por Salinger, un escritor que siempre eludió todo tipo de publicidad y que ahora a los 82 años vive como un ermitaño en New Hampshire, vendió unos 60 millones de ejemplares en todo el mundo.
Para celebrar el aniversario del famoso texto, Amazon.com vendió el libro el 16 de julio a sólo tres dólares, precio con que se publicó en 1951, La semana que cumplía 50 años, el libro de Salinger se encontraba en el número 43 entre los 100 más vendidos de los EEUU.
«La voz de Holden habla a la gente», explica John Wenke, docente de literatura en la Salisbury University de Maryland, que desde hace 25 años incluye periódicamente la novela en sus programas de clase, quien lo está releyendo por undécima vez.
«Es una voz permanentemente nueva. Todos pasan a través de la rabia y de la frustración pero lo más hermoso de este libro es que es divertido. Nunca tuve un curso al que no le gustara. Sin embargo, se trata de un clásico menor, no lo pondría junto a Moby Dick, por ejemplo, o Hamlet», dice Wenke, autor de un ensayo titulado «J.D. Salinger, un estudio de relatos breves».
La carga rebelde de «El cazador oculto» produjo fuertes resistencias: muchos padres, particularmente los de ideología conservadora, protestan aún hoy cuando lo ven aparecer en las listas de libros. El escándalo procede de un escena con una prostituta y del lenguaje subido de tono, aunque siempre según las normas de los años cincuenta; aunque más en general por el hecho de que Holden no reconoce ninguna autoridad.
El comentarista conservador George F. Will, pocos meses atrás, dijo que el libro debía ser prohibido porque «alienta la idea de que el norteamericano es esencialmente un llorón».
En cuanto a los adolescentes de los que habla la novela, sus pares de la actualidad piensan que el personaje «tiene los mismos problemas que ellos –decía el estudiante Robinson Gold de 16 años, de Washington, entrevistado el día del aniversario–. Quiénes son los amigos verdaderos, en quiénes se puede confiar y, también, los problemas en la escuela. Es mi libro preferido, lo leí dos veces». *
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