Bastardos en el paraíso: drama chileno rodado en Suecia
Luego de su exhibición en el Festival de Invierno, se estrena hoy en Cinema Paradiso, Bastardos en el paraíso, drama rodado en Suecia por el chileno Luis Vera que transcurre sobre el fondo de la emigración latinoamericana al Primer Mundo y algunos de los desconciertos de la posmodernidad. A partir de ahí, el libretista y director Vera examina críticamente una realidad compleja, que abarca por un lado la incidencia del medio familiar sobre el desconcierto, el escepticismo y hasta el nihilismo de la generación más joven, y por otro atiende a los crecientes rasgos de discriminación y xenofobia que amenazan a los personajes desde afuera.
El libretista y director, que estuvo presente en Montevideo la semana pasada, ha definido su película como «una acción guerrillera«, para cuya realización involucró a gente reclutada en los barrios pobres de Estocolmo.
El cineasta afirma también que el guión le llevó «veinte años»: el tiempo que vivió en Suecia, y durante el cual pasó de una admiración ilimitada al «modelo» a dosis de distanciamiento y desencanto. Vera se encarga de señalar que hay cosas que no funcionan debidamente en la «sociedad del bienestar», pero no idealiza a sus exiliados: «Hay una generación de padres que han abusado mucho de ser víctimas, por eso trato de poner un poco las cosas en su lugar», sostiene.
Nació en Santiago de Chile hace cincuenta años, fue reportero gráfico, fotógrafo de fotonovelas y publicista, y entre 1971 y 1973 colaboró en algunos trabajos de los estudios Chile Films y del grupo Cine Experimental de la Universidad de Chile. Tras el golpe de Pinochet vivió en Perú, Rumania y Suecia, y ha escrito y realizado casi cuarenta cortometrajes y programas de televisión en y sobre Chile, Suecia, Centroamérica y Paraguay.
Durante su primer regreso a Chile, entre 1984 y 1985, Vera produjo y dirigió su primer largo, Hechos consumados, un drama sobre marginalidad inspirado en obra teatral de Juan Radrigán, premiado en Estocolmo y Bogotá. En 1988 escribió y dirigió Consuelo, la primera coproducción sueco-chilena, y en 1992 dirigió en Paraguay el documental El país de Nunca Jamás. Dos años después proporcionó la primera coproducción sueco-paraguaya, el largo de ficción Miss Ameriguá. *
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