Artes visuales

Inauguran tejidos de indios navajos

Claudio Bado (Montevideo, 1958) merecía un tratamiento mejor por parte de los responsables municipales que lo invitaron a exponer. Pues los antecedentes como dibujante de Bado, uno de los más sensibles de su generación, permitía una expectativa sobre su posterior producción en la Ciudad Condal. Trabajó bien en los primeros meses del presente año y trajo una serie denominada Diario d’Avinyó (Diario de Aviñón), el barrio donde vivo y donde Picasso celebrizó a «Las señoritas de Aviñón» en 1906. Son pinturas al acrílico, tintas y grafito sobre madera de una delicadeza expresiva, una calculada composición y un seductor, suave cromatismo que evaden los atractivos epidérmicos de otros colegas que suelen desfilar por el mismo espacio. Es cierto que su estructura racional resulta bastante críptica en su autorreferencialidad pero de cualquier manera hay un disfrute visual que invita a la reflexión. Como sucede en la otra serie anterior de 1998, «L’Avenir», más interesante en compleja elaboración, serigrafías publicadas en álbum. Con todo, hay un lapso, un vacío en su obra que se ignora, y que sería importante conocer.

Tejidos navajos del siglo XIX

El jueves se inaugurará en el Museo Nacional de Antropología la exposición de tejidos de indios navajos que integran la colección permanente del Museo Nacional del Indígena Americano de la Institución Smithsonian, seleccionada como uno de los programas culturales del milenio.

Montevideo constituye la primera etapa de una gira de 14 meses por seis ciudades latinoamericanas, donde se podrá apreciar más de cuarenta tejidos (mantas, sarapes, chales) ejecutados entre 1840 y 1880. Además se proyectarán videos con testimonios de las tejedoras navajos y se efectuarán visitas guiadas para niños y liceales.

Los indios navajos son originarios de Arizona y Nuevo México, al suroeste de Estados Unidos y actualmente ascienden a 80 mil, practicando el arte textil, la orfebrería y pintura sobre arena, de carácter sagrado, y que tanto atrajo a los artistas del expresionismo abstracto. Los navajos fueron los «malos» de las películas de cowboys y en la realidad padecieron en su propio territorio, el colonialismo español y el inglés, siendo diezmados en cantidades enormes. Hoy se dedican a la granja, al pastoreo y la artesanía, viven en reservas y son asediados por los intereses comerciales pues el suelo es rico en petróleo, uranio y otros minerales. No debe ser fácil la convivencia y la sobrevivencia.

Pintor Walton Hoffmann

El brasileño Hoffmann se presenta en el Museo de Arte Contemporáneo.

Tiene varias exposiciones individuales realizadas y participó en numerosas colectivas en diversas ciudades de Brasil. Son obras en acrílico que Luisa Interlenghi, en el catálogo, describe así:» Siluetas recortadas en campos de color insinúan signos de una escritura no descifrada.

Descubiertos en libros y antiguos almanaques, seres, objetos y símbolos son transpuestos a la tela por Walton Hoffmann. Pero de ellos, el artista rehuye el cuerpo, la presencia matérica, concediéndoles apenas una piel frágil, hecha de color, capas de pintura que, parcialmente raspadas, evocan imágenes extrañas a nuestro vértigpo cotidiano. Nos resta descubrir lo diferente en esas figuras descarnadas, palpar la escritura discreta e irónica. En ella viven objetos, experiencias, colores y situaciones imaginarias, hasta que un día, tal vez, se apaguen.

El artista hace de la pintura un proceso de retención y memoria contaminado por el imaginario, ya que traspone la experiencia objetiva para desencontrar afinidades y reunir lo diverso».

Sandra Petrovich

Con «Presente plural» esta artista uruguaya inaugura una serie de obras realizadas sobre fibra polyester, pintura, dibujo, centradas principalmente en la figura humana. Lo hace, a partir del jueves, en La Crêperie, el boliche de la calle Bacacay 1319.

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