Teatro de pie
Con las obras de Paco Giménez se sabe en líneas generales qué va a pasar, pero jamás se podrá predecir un solo episodio.
Todo parece disponible, en estado naciente: en esta su última producción, «Ganado en pie«, el escenario está atestado de enseres camperos, hay una calavera de vaca, un recipiente para leche, lazos y boleadoras, un cuadro que representa a un gaucho, una tapa de ataúd, un catre de campaña; un actor o simplemente un hombre está sentado o derrumbado en medio de este cajón de turco. Al fondo de algo bastante profundo, como un depósito o un galpón, que es la planta escénica que prefiere Giménez, hay un ventanal a través del que, a veces, se entrevén sombras borrosas; a la derecha hay una puerta y una luz de farol y en el medio de todo el espacio, colgada de lo alto, a veces desplegada, a veces arrollada, hay una gigantesca bandera argentina. Conviene aclarar desde ya que este caos primigenio no se organiza nunca; antes bien se transforma, avanza, se replica, se disemina hacia formas más complejas de desorden.
La acción invade el piso superior, donde podría estar, normalmente, la galería del teatro; por allí corretean y de allí se descuelgan al piso sus atléticos actores; una muchacha con atuendo campero recita el «Martín Fierro» y una fanática del gaucho, cubierta sólo por un viso, no lo puede entender; unos médicos tratan, sin éxito, de recrear al héroe de las pampas pero fracasan y obtienen un Martín Frankenstein que no logra comenzar el recitado del poema que le dedicara José Hernández; la Historia Patria es tan llevada y traída como la bandera, aparece, se diluye y vuelve a aparecer, con San Martín, Sarmiento, Facundo Quiroga, y un político anónimo que perora ante un radiograbador que le suministra aplausos; en la banda sonora tanto puede encontrarse a Alfredo Zitarrosa como a Johann Strauss y hay, entre otras cosas, varias escenas de sexo, que incluyen una fellatio, algunas violaciones y aun ataques que desembocan en felices placeres compartidos, todo ello con la gracia y buen gusto con que Giménez logra presentar lo impresentable y decir lo indecible. Posiblemente haya implícita una crítica al patrioterismo y a la falsificación oficial de la historia, pero ningún elemento ideológico podrá obstruir la obra y mucho menos demorar al mercurial ingenio de Giménez. Cuando termina «Ganado en pie» el espectador tiene la convicción de que aquello podía haber durado dos horas más sin que en ningún momento se agotara la inventiva, el alumbramiento de nuevas fantasías, el fervor de una vida en infinitas manifestaciones; como en todas sus producciones anteriores, se sabe que hay Paco Giménez para rato. Un personaje de «Ganado en pie» dijo: «No puedo organizarme ni como hombre ni como sueño», nueva versión de aquel pensamiento de Shakespeare en «La tempestad»: «…estamos hechos con la misma tela que nuestros sueños», palabras que podrían ser la divisa de Giménez.
El nombre del elenco que pone en escena «Ganado en pie» alude a la obra que presentó Paco Giménez hace varios años en el IFT «La noche en vela», pieza que decía escenificar «Fragmentos del discurso amoroso» de Roland Barthes; y hemos reconocido a algunos de sus integrantes. Aunque todos los actores muestran aquí las condiciones necesarias para abordar cualquier personaje, por difícil que fuere, el canon de actuación es, como en todas las obras de Giménez, tan impar que, pese a nuestros esfuerzos, todavía no podemos definirlo con precisión.
No obstante, podemos informar a los lectores que desde los intérpretes hasta los acomodadores, sin dejar de mencionar a la encargada de la boletería, el equipo de Paco irradia alegría, entusiasmo y hasta felicidad.
Culto e inteligente pero sin alardes intelectuales, muy audaz y a la vez muy modesto, fiel a sí mismo y adepto de los criterios universales del arte, personalísimo y comprensible, Paco Giménez es hoy uno de los dramaturgos más valiosos de la Argentina.
GANADO EN PIE (TRANSFIGURACIONES DEL SENTIMIENTO PATRIOTICO) creación teatral de «La noche en vela», con Horacio Acosta, Carolina Adamovsky, José Luis Arias, Laura Battaglini, Héctor Beacon, Víctor Galestok, Adriana Garibaldi, Natalia Olabe, Marcos Piñero, Alejandro Sánchez, Adrián Silver y Ariana Tognetti, dirección de Paco Giménez. En El Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034 casi Córdoba, Buenos Aires. Subterráneos B, «Carlos Gardel» y D, «Agüero». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad