Bajo el sol: desde Suecia, con amor
El filme, que estrena hoy en el Cine Alfabeta, ya había sido registrado en un Festival Cinematográfico de Punta del Este y su estreno capitalino se aguardaba con cierta impaciencia. No es para menos; sucede que este largometraje dirigido por Colin Nutley, además de haber recibido el Premio Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián, había estado recientemente nominado al Oscar de Hollywood (Año 2000) como Mejor Película Extranjera. Una verdadera joyita que no debería pasarse por alto.
A mediados de la década del 50 un granjero sueco que acaba de perder a su madre pone un aviso en el diario buscando un ama de llaves que, eventualmente, puede transformarse en su esposa. Así de simple es la idea central de este filme de Colin Nutley que, a bordo de una mirada poética, logra elevarse a un plano de excelencia cinematográfica para el mejor disfrute de esa percepción sensible que ahora llaman «inteligencia emocional».
Claro que la trama no es tan fácil como parece ya que sus ingredientes narrativos marcan la presencia de cierto campesino gigantón, virgen y analfabeto (Rolf Lassgard) quien sufre las ironías de un joven soberbio, (Johan Widerberg), al que no le gusta la presencia de la elegante mujer (Helena Bergstrom), que contesta el llamado y se instala en plena campiña sueca. Casi parece un tema de teleteatro pero, en el juego descriptivo de este particular triángulo, se advierte la cualitativa sutileza que sabe separar la paja del trigo. Es que filmes como este son los que marcan las distancias que importan.
De la misma manera que Rohmer lograba un inteligente diálogo a partir de una historia tan simple, como aparentemente menor, en Cuento de otoño, también este cineasta sueco hace lo suyo con un depurado trabajo fílmico que no descuida la belleza fotográfica de sus encuadres, un logrado desempeño actoral y, –muy especialmente–, una fineza esencial en el tratamiento de un tema que corría riesgo de descarrilamiento en cualquier instante. Sin embargo esta repetida historia de amores desencontrados después del amor –que podría dar lugar a la simbólica referencia donde se señala la ausencia de novedades bajo el sol–, aporta una luz plena de ternura y emociones humanas al desnudo.
Esas emociones nos hablan de envidias, rivalidades y amores; algunos de los grandes titulares que encontramos en la tapa del libro de la vida. Que una lectura tan gratificante, disfrutable y fácil de identificar –como ésta– llegue de latitudes tan distantes nos recuerda, otra vez, que no existen fronteras para el arte cinematográfico de calidad. *
Bajo el sol. (Suecia, 1999). Escrita, producida y dirigida por Colin Nutley. Productores ejecutivos: Sweetwater AB, SVT Goteborg Drama, AB Svensk Filmindustri, Film i Vast, Nordisk Film y TV Fond. Co – guionistas: Johanna Hald y David Neal sobre texto de H.E. Bates («The little farm»). Fotografía: Jens Fischer; Con Rolf Lassgard, Helena Bergstrom y Johan Widerberg.
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