Predilección por el negro

Otra pieza en la línea de «La Nona» o «El tío loco» de Roberto Cossa sobre la familia de clase media baja, esa familia de pase universal, de todos y de ninguno, que exhibe los siete pecados capitales, con sus mujeres o bien ancianas débiles de esfínteres, o bien jóvenes y maduras de fáciles entrepiernas y con sus hombres, vivillos y grasunes, con menos gracia que un gorila. Todo un friso de lugares comunes para ilustrar la doctrina de que la televisión es una encarnación de Satanás y el novedoso postulado de que vivimos en un mundo sucio. Es posible; pero el artista debe redimir tanto esa miseria moral, llevándonos de la mano al infierno, como Virgilio a Dante, como cualquier grandeza moral, que por sí sola tampoco es arte.

Cuando se estrenó por la comedia Nacional el 17 de noviembre de 1990 con dirección de Carlos Aguilera, esta modesta pieza se presentó como una superproducción. Esos lujos de la miseria comprendieron música en vivo (trompeta, guitarra, teclados, batería, bajo), suntuosa escenografía, un coro y hasta una coreografía (Ignacio Cardozo), lo que sumado a la competencia de los actores (Sonia Repetto, Roberto Jones, Rosita Baffico, Daniel Spinno Lara, Cristina Lagorio, Claudia Rossi, Domingo Pistoni, Juan Carlos Worowiow, Mario Ferreira, etc.) resaltó la inanidad de la pieza. En esta versión de Teatro Abierto, con una escenografía, y una iluminación precarias, con algunos actores que enfrentan problemas de dicción, la obra de Armas encuentra un ambiente más acorde con su contenido. Me he preguntado, en tanto discurría la obra, la razón de este reestreno; una vana interrogante. Todo el repertorio de los elencos uruguayos, con la posible excepción de Puerto Luna, es o bien un misterio nunca revelado o bien el producto de una aleatoria tirada de dados.

QUERIDOS CUERVOS, de Dino Armas, por Teatro Abierto de Montevideo, con Isa Vinagui, Valeria Montero, Cecilia Argüello, Pedro Sigales, Mario Segovia, Fabián Semper, Jesús Texeira, Natalia González, Paulo Castro, Fernando Montigal, Carmen Moyano y Alvaro Hernández. Escenografía, vestuario y luces de Emilio Trecht. Sonido y dirección de Luis Miceli Couret. En Teatro Abierto de Montevideo, Vázquez 1566. Tel. 402 02 36.

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