Muerto Napster, viva Gnutella (y el resto)
Luego de perder el juicio y en cumplimiento con la ley de propiedad intelectual, Napster se ha convertido en una página de pago.
Los usuarios de Napster que intenten copiar ficheros de canciones en sus ordenadores gratuitamente desde su página web se encontrarán con un mensaje en el que la compañía anuncia que «las transferencias de archivos se han suspendido temporalmente».
De hecho, las versiones previas del programa que revolucionó la Web ya no sirven para conectarse con el sitio. La compañía de Redwood City (California) se prepara para cumplir con la ley y lanzará un servicio en el que los usuarios tendrán que pagar por la música que consuman.
A la compañía no le queda otro remedio, ya que tiene que seguir la orden preliminar de la corte federal, que condenó a Napster por infracción de la ley de derechos de autor y dio la razón a la Asociación Discográfica Americana, que además exige a Napster una compensación por los daños causados.
Usuarios golondrina
Los ejecutivos de la industria del disco tardaron mucho sin embargo en caer en la cuenta de que el eventual cierre de Napster no iba a derrotar a los adeptos a la música gratuita por Internet.
Pionero de los sistemas de intercambios de ficheros informáticos, el sitio americano, desde su aparición en el otoño de 1999, estimuló a los informáticos y a los programadores de todo el mundo, que comenzaron a crear programas en algunos sentidos mejores.
El más notorio de esta corte es Gnutella, un sistema «persona a persona» (no pasa por un servidor central) mucho más revolucionario que Napster. Se trata, pues, de un sistema descentralizado, que desde comienzos del año pasado permite una relación directa entre los ordenadores de los usuarios.
Seis meses después, a mediados de 2000, apareció Aimster, un programa libre creado por una empresa de Nueva York, que permitía el intercambio de ficheros entre varios usuarios de America On Line Instant Messager, un servicio que cuenta con 64 millones de clientes en todo el mundo. Aimster ya ha sido adoptado por la mensajería de Yahoo y estaría siendo probado en estos momentos, para ser utilizado en la mensajería de Microsoft.
A finales de julio, cuando la jueza Patel declaró procedente la querella de la industria del disco contra Napster, cientos de miles de usuarios del sitio emigraron hacia otros programas clónicos.
Además de Macster (la versión Mac de Napster), nuevos programas, como MP3 Grouppie, aparecieron como hongos después de la lluvia. Este último permite buscar archivos MP3 incluso en los foros de debate. Otro, el GuteMX, ofrece un servicio de integración a una comunidad, en el que el intercambio de ficheros va acompañado de debates. Estos últimos meses, Napigator, que permite seleccionar a uno mismo el servidor que quiere utilizar, atrajo a varios millones de usuarios. Con su mascota con cabeza de ornitorrinco verde con cascos en las orejas, Napigator está considerado, hoy en día, como el servidor que quizás suceda a Napster. *
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