Morrison en celuloide
La película The Doors de Oliver Stone, estrenada en 1991 logró que una nueva generación de jóvenes que probablemente no habían nacido el año de la muerte de Jim Morrison, se identificaran con la banda de Los Angeles y su corta vida.
Especialmente con su cantante elevado a la categoría de mito roquero, por su muerte a los 27 años (siguiendo la ilustre tradición de Jimi Hendrix, Janis Joplin y más recientemente Kurt Cobain).
La película de Stone no hizo mucho para desacralizar al personaje sino más bien todo lo contrario.
Muy bien interpretado por el actor Val Kilmer, Morrison está en el filme mucho más cerca del poster que del ser humano que obviamente fue y su aporte –por más que su talento sea discutible es innegable que él y su grupo fueron fundamentales en incluir elementos teatrales a la performance roquera– queda diluido entre frases trascendentes y tomas bonitas.
La película fue en su momento un tremendo éxito de taquilla (se sigue viendo muy seguido en el cable) logrando que los Doors se convirtieran en una banda masiva, algo que nunca lograron en su corta carrera musical en activo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad