El Rey Lagarto
Nacido en Melbourne, Florida, Jim Morrison era hijo de un almirante de la Marina estadounidense y estudió artes dramáticas en la Universidad de California. Fue allí donde conoció a sus compañeros de banda, Ray Manzarek y John Densmore y Robbie Krieger, con quienes en 1965 funda The Doors. El nombre fue tomado del famoso libro sobre la mezcalina escrito por Aldous Huxley, The doors of perception. Huxley, a su vez, había tomado la expresión de un poema de William Blake: «Si las puertas de la percepción fueran despejadas/ todas las cosas parecerían infinitas».
El primer disco del grupo, The doors de 1967, mostraba las inquietudes literarias y dramáticas de Morrison y las raíces rock de todo el grupo, combinando elementos tanto de Bertolt Brecht como de Willie Dixon. En julio de ese mismo año, el grupo alcanza el primer éxito radial con su canción «Light my fire», un tema donde los climas psicodélicos se combinaban a la perfección con la profunda voz y la densa poesía de Morrison.
El sobrenombre de «Rey Lagarto» le llegó a Morrison a través de un pequeño poema que apareció en la funda del disco más exitoso del grupo, Waiting for the sun, del año 1968. El nombre del texto era «La celebración del Rey Lagarto». El texto completo sería recitado por Morrison en vivo después y quedaría registrado en el disco Absolutely Alive de 1970.
Los problemas de Morrison con el alcohol y las drogas (que eventualmente le habrían abierto las puertas de la percepción) rápidamente afectó su ímputu creativo en los discos de The Doors.
Durante un recital realizado en Miami, en 1969, Morrison fue acusado de realizar actos inmorales en público, una de las primeras oportunidades en que el cantante tuvo problemas con la ley.
En abril de 1970, el disco Morrison Hotel fue editado, llegando en forma casi inmediata a los primeros lugares de popularidad en los EEUU e Inglaterra.
El día de su vigésimo séptimo cumpleaños, Morrison realizó grabaciones de sus poemas, material que sería la base de An American prayer de 1990.
Los Doors tocaron su último concierto en la ciudad de Nueva Orleans, un recital catastrófico que terminó con Morrison arrojando el micrófono al piso y tirándose, con jirafa y todo, contra el público.
Apenas concluidas las grabaciones del disco La Woman, Morrison se trasladó a París, en donde esperaba seguir una carrera como poeta. Y de hecho, su primer libro, The lords and the new creatures vendió más de 15 mil ejemplares, solamente en tapa dura.
El 3 de julio de 1971, Morrison fue encontrado muerto en la bañera de su apartamento, aparentemente tras sufrir un accidente cardíaco.
Morrison fue enterrado en el Cementerio Pére Lachaise, en París, donde también yacen otros famosos como Edith Piaf y Oscar Wilde.
Desde ese entonces –hace hoy 30 años– la tumba del cantante es sitio de peregrinación de legiones de fans de todo el mundo, que cada 3 de julio llegan a rendirle homenaje. *
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