Más vale tarde que nunca
l igual que en las películas de Buster Keaton, a los personajes de Jim Jarmush las cosas les pasan y éstos aceptan, tan impasibles como desconcertados, las leyes del destino. Puede ser un escape de prisión (Bajo el peso de la Ley, con una actuación impresionante de Roberto Benigni), un viaje por un Estados Unidos siempre igual a sí mismo (Extraños en el Paraíso) o una borrachera que termina en un taxi de Helsinki (Una noche en la tierra). Tiempos muertos, situaciones estáticas, fotografía en blanco y negro y parlamentos apenas necesarios, definieron en los ochenta una estética que hoy puede rastrearse en gran parte del cine independiente norteamericano, o viniendo más cerca, en la excelente y uruguaya 25 Watts.
Cinemateca Uruguaya estrena hoy en la sala Cinema Paradiso Mystey Train, film que Jarmush dio a conocer en 1989, pero nunca fue exhibido en Uruguay (al igual que el western Dead Man de 1995, con Johnny Depp).
La película precede la trama episódica de Una Noche en la Tierra (1991), pero esta vez el unificador no son los viajes en taxi alrededor del mundo, sino un hotel en Memphis y el fantasma de Elvis Presley.
Como siempre en Jarmush no hay una crítica o un intento de diagnóstico de la sociedad sino una presentación de situaciones que obvia cualquier comentario. Un matrimonio japonés que quiere llegar a Graceland (la mansión de Elvis convertida en museo), una mujer que quiere volver a Roma con el ataúd de de su marido, un hombre apodado Elvis que se lamenta en un bar por un abandono, son los que dan cuerpo a los tres episodios del filme, que, a diferencia de Una noche en la tierra, se conectan entre sí.
La película tiene fotografía del talentoso Robby Muller (fotógrafo de muchos de los filmes de Wim Wenders). La música –elemento fundamental en los filmes de Jarmush– es de John Lurie, responsable también de la banda de sonido de Extraños en el Paraíso, que añade su nombre a una lista de notables que incluye a Tom Waits, Neil Young y el rapper RZA (en la reciente El Camino del Samurai). Siguiendo en el plano musical, los conocedores encontrarán nombres familiares en el elenco que se suman a los de Steve Buscemi y Nicoletta Braschi.
El blusero «Screamin» Jay Hawkins es el recepcionista del hotel y Joe Strummer, alguna vez conocido como integrante del grupo The Clash, tiene un papel protagónico en el último episodio. *
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