El sabor del teatro

El 15 de mayo, en los salones del restaurante «Il G» en la Avenida 24 de Outubro N° 1585, barrio Moinhos de Vento de Porto Alegre, el coordinador del evento Luciano Alabarse, en esta ocasión maestro de ceremonias «atrapalhado», según su no compartida expresión, dio a conocer el programa del 8° Festival de Teatro «Porto Alegre em Cena«, que se abrirá en el Teatro del SESI el 16 de setiembre, con Concerto para Casamentos e Funerais de Goran Bregovic (el autor de la banda sonora de varios filmes de Emir Kusturica), y se extenderá hasta el 30 de setiembre de este año.

Con un sentido de la presentación vivaz y moderno, Alabarse suprimió todo discurso y toda enumeración. Presentó a los patrocinadores, de los que el principal es Nokia, la empresa finlandesa líder mundial en telefonía celular, en cuyo nombre habló Belén Fernandes; Petrobras, que dijo por su representante, Claira, que la idea rectora de su empresa para resolverse a apoyar al Festival fue que el desarrollo pleno de un país requiere un simultáneo desarrollo cultural; Paulo Rogério, de la CRT Brasil Telecom, dijo que su propósito era la democratización de la cultura y de la información. Finalmente Margarete Moraes, la secretaria de Cultura de la Prefectura de Porto Alegre, entidad que aporta 460.000.oo reales al festival, dijo que el propósito del festival era, siguiendo las ideas de los dos últimos prefectos, Tarso Genro y Raúl Pont, un intercambio humanizador, con especial prioridad para los vecinos y compañeros del Mercosur, Argentina y Uruguay.

La financiación del Festival «Porto Alegre em Cena«, que tiene un costo estimado de 1.700.000.oo reales, equivalentes a U$S 770.000.oo, es compartida por la Prefectura Municipal de Porto Alegre, que provee el equivalente de U$S 210.000.oo, Nokia, que aporta unos U$S 320.000.oo, la CRT Brasil Telecom y Petrobras, que aportan en conjunto unos U$S200.000.oo, completándose la financiación con el apoyo de otras empresas. El interés de los patrocinadores en la financiación proviene de la ley nacional 8.313 del 23 de diciembre de 1991, que permite imputar como pago del Impuesto a la Renta las donaciones y patrocinios que destinen a empresas culturales cuyos proyectos tengan la aprobación del Ministerio de Cultura, y de diversas leyes y decretos estaduales y municipales con análogas posibilidades de convertir el fomento cultural en pago de impuestos.

La programación del 8° Festival, para el que el crítico de LA REPUBLICA ha sido invitado, incluye alrededor de 50 obras provenientes de todo el mundo. Dentro de una cuidada selección, despiertan especial interés la legendaria Abajur Lilas, de Plinio Marcos, prohibida por la dictadura cuando su estreno en 1980; el autor, que murió en 1999, no llegó a ver el reestreno de su obra en esta puesta en escena de Sergio Ferrara, de abril de 2001; Bárbara nao lhe adora, de Henrique Tavares, que desde su estreno en Río de Janeiro en setiembre de 2000 devino una obra de culto, Drácula, Philip on film de Philip Glass (Estados Unidos), la cantante española Martirio (Maribel Quiñones de León Gutiérrez), dos Hamlet, uno brasileño del productor y actor Diogo Vilela, dirigida por Mauro Alvisi y el otro lituano, de Eimuntas Nekrosius, en patines y sobre hielo pero con situaciones incandescentes, un Leonardo de Portugal, con dirección de John Mowat, el ballet sueco Cullberg en El lago de los cisnes, el ballet argentino de Diana Szeinblum Secreto y Malibu, el ballet alemán Zweiland, con dirección y coreografía de Sacha Walts.

De Uruguay, al que como siempre «Porto Alegre em Cena» asigna un lugar especial, concurrirán Las reinas de Normand Chaurette, dirección de Eduardo Schinca, Top dogs de Urs Widmer, con la Comedia Nacional, dirección de Gustavo Adolfo Ruegger, Jubileo de George Tabori, dirección de Alberto Rivero, Los lobos de Luis Agustoni, dirección de Ruben Yáñez y Saludenló, de Adriana Lagomarsino, sobre la vida y la música de Eduardo Mateo.

Una vez que terminó la breve alocución de Margarete Moraes, se brindó un almuerzo. El restaurante «Il G», que se llamó «Il Gatopardo», del que conserva la severa escultura de un gatopardo en un hueco en la pared, está instalado por su dueña, Eleonora Guimaraes Oliveira Rizzo, en una antigua residencia familiar con jardín, con un añoso ibirapitá al frente y una tacuarera que, por cláusula expresa del contrato de arriendo con los dueños de la finca, debe ser conservada sin modificaciones. Eleonora, cuya necesaria rima con «encantadora» nos fue reiterada por el delicioso menú (con una especialidad en las «sobremessas») y por la agradable atmósfera íntima que sabe crear, gira también el más conocido y muy original restaurante «Birra e pasta», en el Shopping «Praia de Belas» y «La fenêtre» en Moinhos de Vento, dedicado a la cocina francesa.

Pero para que también pudiéramos degustar el mejor teatro, y porque no sólo de pan vive el hombre, Luiz Paulo Vasconcellos nos ofreció un ensayo general de su próximo estreno Casca de ferida, en el teatro que se llama modestamente «Sala 504″ en la Usina do Gasómetro, con la actuación de nuestros conocidos Sandra Dani, Ida Celina y «Dunga», Antonio Carlos Brunet. De esta obra, que significa un claro paso adelante en la carrera de dramaturgo de Vasconcellos, diremos, por ahora, puesto que vimos sólo un ensayo sin la iluminación definitiva, que trata de los límites entre realidad y ficción, y que le trae al autor asociaciones sobre la «violencia y la impunidad en el Brasil». El teatro en Rio Grande do Sul ha elegido el compromiso y temas que escuecen; se observará que las obras teatrales uruguayas invitadas tocan también temas de candente actualidad.

¡Enhorabuena!

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje