Bigelow, cineasta que derriba estereotipos
Kathryn Bigelow se llevó el domingo un Oscar por su dirección de Vivir al límite, un premio que subrayó el nombre de esta cineasta atípica, dueña de una belleza de estrella de Hollywood, que siempre se inclinó por el cine de acción, bélico, cargado de testosterona.
«Si existe una resistencia específica hacia las mujeres que hacen películas, yo sólo he preferido ignorarlo como obstáculo por dos razones: no puedo cambiar mi género y me niego a dejar de hacer películas», dijo a la prensa Bigelow en esta temporada de premios en Estados Unidos, donde rompió un poco el silencio que la caracteriza sobre su vida personal.
«Es irrelevante quién o qué dirigió una película, lo importante es si te entregaste a ella o no. Debería haber más mujeres dirigiendo, yo creo que simplemente no existe la conciencia de que es realmente posible. Y lo es», agregó la cineasta de 58 años y 1,82 de estatura, que el domingo se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a Mejor Dirección otorgado por la Academia. En los 82 años de vida del premio Oscar, Bigelow fue apenas la cuarta mujer candidata a mejor dirección, antecedida por Lina Wertmuller por Pasqualino, siete bellezas (1976), Jane Campion por La lección de piano (1993), y Sofia Coppola por Perdidos en Tokio (2003). Bigelow arrasó con los trofeos del sindicato de directores, con los del Bafta y el sindicato de guionistas gracias a Vivir al límite, una cinta que agarra al espectador por el pescuezo para hundirlo en la tensión de la guerra.
Esta obra la puso a competir por los mismos premios al cine con su ex esposo, James Cameron, artífice de la exitosa Avatar.
«Es un verdadero honor ser candidata en su compañía», declaró Bigelow en febrero al recibir el Bafta a mejor dirección, la primera vez que esta presea británica recaía en una mujer y a la que también aspiraba Cameron, de 55 años.
De su lado, el director de las superproducciones Titanic (1997) y Avatar sólo ha sonreído cuando se le cuestiona sobre una posible rivalidad profesional entre ex esposos, pero en las tarimas confirmó su admiración por Bigelow, como en los Globos de Oro, cuando al ganarle a ella dijo: «Francamente creí que lo ganaba Kathryn, que se lo merecía». Bigelow y Cameron estuvieron casados entre 1989 y 1991. Ese último año se estrenó el único fruto de aquel matrimonio, la popular cinta Punto de quiebre, dirigida por ella, producida por él y con las actuaciones de Keanu Reeves y el fallecido Patrick Swayze.
Aunque nunca revelaron las causas del divorcio demostraron que quedó una buena relación al reunirse en 1995 con Días extraños, un filme dirigido por Bigelow y escrito y producido por Cameron.
Hija única de una bibliotecaria y un directivo de una empresa de pintura, Kathryn Bigelow nació el 27 de noviembre de 1951 en San Carlos, California, donde empezó su relación con el arte como notable pintora, cuyas obras forman parte de la exhibición del Whitney Museum de Nueva York.
Luego ingresó a la escuela de cine de la universidad de Columbia y desde entonces se interesó por géneros asociados a los hombres que elevó a la gran pantalla con reconocimientos, sobre todo en Europa, donde aplaudieron en 1987 su filme de terror Cuando cae la noche.
Compartí tu opinión con toda la comunidad