Libros accesibles
–¿Cuándo se inicia su contacto con la industria editorial?
–Yo comencé a trabajar con la industria editorial desde muy pequeño, a los 14 años. Comencé en la Editorial Losada, una importante empresa que tuvo mucho vuelo, fundada por don Gonzalo José Bernardo y Losada. Eso fue en el año 1959. Allí estuve trabajando 23 años, hasta 1981, en que me retiré por un problema personal con uno de los directores. Fue entonces cuando inicié mi actividad personal, ya como dueño, y fundamos en ese momento Trecho SA, hoy Grupo Trecho, denominado así a partir del pasado año 2000. Claro que hice toda mi carrera en Losada, primero repartiendo libros, luego trabajando en Cobranzas, en el depósito, en ventas, luego fui jefe de Ventas y gerente y director de Losada. Toda esa experiencia, acumulada a través de los años, la apliqué en la que luego sería mi empresa. En ella estoy al frente, pero también están conmigo mis tres hijos.
–¿Es posible afirmar que Grupo Trecho se dedica a difundir literatura especializada?
–Bueno, Grupo Trecho es venta directa de Medicina, venta directa de Educación, venta directa al por mayor a las librerías, y desde el año 1999, fundamos una primera librería de lo que hoy es la cadena Promolibros. ¿Por qué el nombre? Porque se trata de libros en promoción permanente, buscando llegar al público con libros prácticamente al precio de España. Claro, entiéndase bien que estos son libros que pusimos en Promolibros, no los vendemos a las librerías normales. No vamos a hacer una competencia con ellos. Esa pequeña experiencia iniciada en el 99, que nos fue dando un creciente éxito, nos hizo convencernos de que en Uruguay este tipo de librerías tenía que acrecentarse. Fue así que en el año 2000 hicimos una fuerte apuesta crecimiento, y hoy contamos con nueve Promolibros, de las cuales siete están aquí en la capital, mientras que las dos restantes están, una en la ciudad de Salto y otra en la ciudad de Atlántida, en Canelones.
–¿Una cadena de librerías de este tipo no cuenta con precedentes en nuestro país?
–Yo diría que a nivel uruguayo sí, siendo uruguayos y siendo gente de trabajo que ha aprendido desde haciendo paquetes hasta fregando pisos. Sí, yo diría que estamos tocando todas las áreas en venta de libros. Como decíamos antes, en Medicina, Educación, y en materia de distribución a librerías, y hoy por hoy contando un público creciente constantemente, que valora el hecho de encontrar buenas ediciones de libros de arte por 45 pesos o por 80 pesos, o novelas por 10 pesos. Lo que buscamos, como decía antes, es que el uruguayo pague por el libro la mínima diferencia posible con respecto a España.
–¿Y qué es lo que produce el encarecimiento, lo que hace la diferencia entre el precio de venta del mismo libro en España y Uruguay?
–Yo diría que más que nada es el flete. Somos prácticamente el único país de América que, gracias a una ley sacada durante el gobierno de Sanguinetti, que se llama Ley del Libro, está exonerado de aranceles a la importación de materiales de lectura. Lo que acrecienta el gasto es la distribución y el despachante. Eso permite que el libro tenga que llegar a un precio más accesible. Ese es el motivo.
–En un país como el nuestro, que además de contar con esa ley cuenta con una tradición de lectura, ¿cómo se explica que muchas veces los precios al consumidor sean tan altos?
–Bueno, inciden varias cosas. La primera es que una cosa es introducir el libro por carga marítima y otra muy distinta lo es por carga aérea. Por carga aérea el flete es carísimo. Y muchas veces ocurre que hay que traer los libros por carga aérea porque si no no llegan a tiempo para el comienzo de cursos, o no llega por ejemplo un best seller en su momento justo de venta. Eso es una cosa. Y lo otro que incide es el beneficio que tiene que tener el librero cuando vende. Yo, en lo particular, pienso que con la política que estamos aplicando nosotros, estamos llegando al público uruguayo, que siempre ha sido muy lector, a un precio razonable. Porque lo que nos cuestionamos acá es ¿por qué, si un profesor o un obrero en España gana tres veces más que lo que gana su colega en Uruguay, este último tiene que pagar mucho más caro que en España? Lo que buscamos es que el nombre de Promolibros no sea un eufemismo, sino que se transforme en una realidad concreta y en un punto de referencia para los lectores de nuestro país. O sea, libros en promoción permanente y para que todos puedan leer más. Ese es un poco el eslogan que hemos aplicado últimamente.
–¿Considera usted, por su experiencia, que una buena presentación constituye la mitad de la venta de un libro?
–Sin duda alguna. Claro que el contenido tiene que ser bueno, pero sin dudas la gente se siente mucho más interesada o «llamada» a comprar cuando los libros son en buenas ediciones y están bien exhibidos. Nosotros, por ejemplo, exhibimos todos los libros a la venta con su portada hacia el frente, no de lomo. Eso da un llamador importante, el cual estamos notando que el cliente disfruta. Es decir, la compra se transforma así en un paseo. Si a eso se agrega un precio razonable y la exhibición de material de calidad, resulta una fórmula seguramente exitosa en ventas.
–¿En qué consiste el plan de expansión del Grupo Trecho para las Promolibros a corto y mediano plazo?
–Bueno, primero que nada la idea es consolidarlas como estamos haciéndolo. En el año 2000 abrimos siete Promolibros y este año una más. El plan para el 2001 es llegar a tener 12 librerías. Pero fundamentalmente buscamos consolidarnos en el aspecto de que la gente disfrute y sea atraída por las Promolibros. Para ello, aparte de vender ediciones interesantes y a un precio accesible, nos mantenemos en la línea de traer novedades y renovaciones constantes del stock existente.
–¿En qué áreas considera que Promolibros ha acercado al medio materiales difíciles de conseguir para los uruguayos?
–Tal vez más que nada en la parte de arte, sobre todo por el lado del precio. Lo que sucede es que Uruguay es un país que importa mucho desde España, Argentina y México. Nuestras librerías por lo general están muy bien surtidas. Además, no podemos olvidar que la situación del Grupo Trecho es un poco la de David contra Goliat: está aquí en una carrera con todos los grupos españoles representados en el país, con toda la gama imaginable de libros. Nosotros apuntamos a la excelencia dentro de nuestros productos.
–¿El plan de expansión comprende proporcionar buena literatura a zonas del Interior uruguayo a las que habitualmente no se les acerca una oferta variada?
–Bueno, es uno de los puntos cardinales del plan. Nosotros pensamos llegar en este año a dos ciudades más en el Interior, que aún están por definirse.
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