La larga épica por una sociedad más justa, solidaria e inclusiva
En «Una historia de los tupamaros: de Sendic a Mujica», el sociólogo e investigador francés Alain Labrousse construye un prolongado ensayo, que aborda la experiencia guerrillera en nuestro país y su posterior reinstitucionalización como fuerza política de gobierno.
El autor, que durante la década del sesenta vivió cinco años en nuestro país, se ha dedicado al estudio de los movimientos insurreccionales de América Latina.
Su vasta producción literaria, que abarca referencias a las experiencias históricas de otras latitudes del continente, incluye la publicación de «Tupamaros: guerrilla urbana en Uruguay en 1971″, que naturalmente es la génesis de este nuevo libro.
El escritor galo regresó varias veces a nuestro país, con el propósito de obtener insumos que le permitieran elaborar un trabajo más ambicioso, que abarca casi medio siglo de nuestra historia contemporánea.
En ese contexto, entrevistó a numerosos actores y protagonistas de la épica tupamara, lo cual le posibilitó desarrollar varias líneas simultáneas de reflexión.
Su mirada, que es naturalmente la de un sociólogo, le permite recorrer las diversas etapas de esta historia, desde la génesis del Movimiento de Liberación Nacional, pasando por el auge de la actividad guerrillera, la resistencia a la derecha institucional represiva, su derrota militar, la cárcel, el exilio y la resurrección luego de la reapertura democrática.
El libro reconstruye minuciosamente el asombroso proceso de restauración de la organización, el debate interno, los nuevos dilemas, el alejamiento del horizonte insurreccional, la inserción en el sistema político y el liderazgo de José Mujica.
La obra esboza y desarrolla la idea de la existencia de una cultura tupamara que trasciende y sobrevive a eventuales coyunturas históricas adversas, muta y se transforma en privilegiada protagonista de nuestro tiempo.
El autor, que no soslaya ningún tema urticante, analiza y contrapone testimonios, en un ejercicio que no se deja seducir por la fascinación del fenómeno y hurga en las raíces más profundas del devenir político y social del último medio siglo.
Si bien resulta valorable su abordaje desapasionado y riguroso de los acontecimientos y circunstancias, algunas de sus visiones pueden resultar controvertidas.
A diferencia de otros trabajos publicados en los veinticinco años que trascurrieron desde el epílogo de la dictadura, este libro no es una mera historia del aparato armado del MLN sino de los tupamaros.
Apelando a un minucioso orden cronológico que naturalmente facilita la comprensión del lector, Labrousse se interna en una peripecia tan prolongada como apasionante, que se inició hace casi medio siglo.
El primer tramo de este ensayo abarca el período comprendido 1962-1970, que coincide con el nacimiento, crecimiento y desarrollo del Movimiento de Liberación Nacional.
El relato nos retrotrae a un momento histórico de fuertes contradicciones y polarizaciones ideológicas, devenidas de la conjunción de varios factores endógenos y exógenos.
Por entonces, nuestro país afrontaba una aguda crisis económica y social, lo cual provocó la reacción de la clase dominante y la ulterior escalada represiva contra obreros y estudiantes.
Aunque este tramo de la obra repasa acontecimientos ampliamente conocidos, como la génesis del la organización guerrillera, sus primeras acciones políticas y militares, su lucha contra la corrupción de la derecha oligárquica y la violencia estatal, esta investigación excede a la mera reconstrucción cronológica de los hechos.
Hay, en efecto, una manifiesta intención de hurgar en la intrínseca naturaleza del fenómeno insurreccional, sus fuentes, sus influencias, sus objetivos, sus estrategias y su sustento teórico.
Labrousse dedica un capítulo íntegro a la definición ideológica del MNL que, a diferencia de otros movimientos guerrilleros del continente, es el fruto de una variopinta gama de corrientes de pensamiento, que abarcan desde el marxismo leninismo hasta el nacionalismo, el anarquismo y hasta el cristianismo socialmente comprometido.
El autor observa que la propia denominación de tupamaros que identifica al movimiento, tiene una fuerte connotación histórica enraizada en las luchas por la independencia y contra el colonialismo.
Nutriendo su trabajo de múltiples fuentes de información y testimonios, el sociólogo francés recrea los éxitos políticos de la organización guerrillera, su protagonismo, sus victorias y sus derrotas, en un período que abarca desde 1971 a 1973.
Obviamente, ese tiempo histórico coincide precisamente con una sucesión de acontecimientos que conmovieron a la sociedad uruguaya, hasta la derrota militar del MLN, el golpe de Estado y la instalación de la dictadura liberticida.
Las referencias a la cárcel, el exilio y las divisiones internas, que en este libro son naturalmente explícitas y bien ilustrativas, coadyuvan a la comprensión del devenir de una fuerza política y corriente ideológica que sobrevivió a la tragedia.
Los tres últimos capítulos de este minucioso ensayo abarcan un cuarto de siglo crucial de nuestro pasado reciente, que corresponde al comienzo del proceso de inserción del MLN en la cultura institucional de nuestro Uruguay.
Este tramo, que se extiende desde 1985 hasta el presente, incluye los debates internos y los desafíos de una organización que afrontaba la emergencia de volver a existir y convivir en un país que salía paulatinamente de una perversa experiencia autoritaria.
El complejo escenario planteaba nuevos temas y la definición del futuro del movimiento, en un tiempo histórico sacudido por encendidas pasiones y lacerado por heridas subyacentes.
En ese contexto, el autor divide este proceso en tres etapas: la reorganización, la definición de las grandes líneas estratégicas y la participación en la vida institucional del país.
Este tríptico analítico incluye naturalmente la discusión interna, la confrontación entre tendencias, la renuncia a la lucha armada y la decisión de incorporarse a la rutina política, ajustándose a las reglas del sistema.
Este trabajo trasunta y enfatiza la preservación y perdurabilidad de los ideales que estuvieron en la génesis de la organización, más allá de las nuevas contingencias y circunstancias del presente.
Obviamente, la incorporación del MLN al Frente Amplio y la presentación de candidatos a cargos electivos constituyen los acontecimientos más trascendentes de este prolongado periplo.
El último capítulo está dedicado a la figura de José Mujica, sus propuestas, sus proyectos sociales, su particular estilo de comunicación, su ética y su paciente trabajo de acumulación.
Aunque este libro fue publicado antes de las elecciones nacionales que transformaron a Mujica en presidente electo de todos los uruguayos por los próximos cinco años, su contenido tiene plena validez para interpretar el devenir de una apasionante historia que tiene casi cinco décadas.
Más allá de eventuales miradas críticas, «Una historia de los tupamaros» es una plausible contribución a la restitución de la memoria, en torno a la épica libertaria de un movimiento que bregó por construir una sociedad más justa y solidaria.
A pocas horas de la esperada asunción de José Mujica como presidente de la República y la instalación del segundo gobierno del Frente Amplio, este documentado trabajo adquiere el superlativo valor del testimonio.
(Editorial Fin de Siglo)
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