TIENE LA PALABRA

Patentes

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El día 24 pasado comenzó a vivirse otra página de un tema interminable, sobre las patentes, que ya lleva más de una década sin una solución definitiva, y que con el paso del tiempo se le van agregando distintos elementos de discusión, y pocos, por no decir ninguno, de concordancia. En la actualidad se le agregaron, los recursos de inconstitucionalidad de la presente Ley de Tránsito, por parte de algunos intendentes y además el pago extra a los señores inspectores, para realizar un trabajo, por el cual ya perciben una remuneración, aceptar el pago extra por dicho trabajo es como si aceptáramos que a la Policía se le pagara una complementación de sueldo, para que los mismos realizaran las investigaciones pertinentes, frente a la comisión de los distintos delitos que tuvieran que investigar. Ese pago a los señores inspectores, sí deberíamos considerarlo inconstitucional, da lugar a suspicacias, lesiona el espíritu de la normativa que se está aplicando.

Siempre se ha dicho que una de las causas que motiva el cobro de la patente a los vehículos motorizados es el mantenimiento de las vías de tránsito que los contribuyentes utilizan en el desplazamientos con sus rodados. Deberíamos preguntarnos entonces, si no sería más justo fijar el monto del mencionado tributo en base al impacto que produce el rodado en las vías de tránsito por su tamaño, y no por su marca, modelo o año.

¿No sería más justo y lógico, que un auto sin importar del año que sea, tribute menos, que una camioneta, y que ésta menos que un camión y un ómnibus de dos ejes, y estos menos que un camión de cuatro ejes o más, los cuales transportan mayor peso que los anteriores?

¿No habrá llegado la hora de que ante la falta de acuerdo, por parte de los señores intendentes, el próximo gobierno nacional elabore una ley a nivel nacional, para poner fin a un problema que los señores intendentes, a pesar del tiempo transcurrido, no han podido solucionar en forma racional, con beneficios para las intendencias y los ciudadanos que tienen que pagar el presente tributo.

Sería bueno que además de una futura ley, se creara un organismo mixto, entre los departamentos de tránsito de las distintas intendencias y las Jefaturas de Policía de los distintos departamentos del país, donde los primeros se encargarían de toda la parte burocrática-administrativa, y los segundos de la parte ejecutiva en la fiscalización y controles. Ahorrando así en pagos extras, dejando de superponer recursos departamentales y estatales en control y custodia, y de esa forma dejar de incrementar dicho pago tributario y poder así, a través del Ministerio del Interior, establecer en forma fehaciente y real, dónde vive cada propietario de los distintos rodados que circulan por todo el país, buscando por este medio además la creación de la libreta única para todo el país, y sino que cada propietario de rodado tenga su licencia de conducir perteneciente a la misma intendencia donde tiene matriculado su rodado; quedando exentos de esta normativa las empresas de transporte, tanto de pasajeros como de carga, para lo cual a los empleados se les otorgará una licencia especial para la realización de su trabajo, la cuál no tendrá validez para conducir rodados particulares de su propiedad o de terceros, para los que tendrán que acceder a la licencia común expedida por la intendencia dónde esté matriculado el rodado que posean. ¿No habrá llegado el momento de pensar diferente, y no sólo pensar en como recaudar más, si cobrando menos o cobrando más? para lo cuál se practica el terror de fiscalizar y multar, mientras muchas vías de tránsito están en estado pésimo, o lo que es peor, que en zonas urbanas de la capital existan calles de tierra, (Virrey Elio y Vicenza, entre otras).

Saluda a usted atte.

ISABELINO OTIM – [email protected]

 

Carta a Tabaré y Mujica

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Señor Director de este espacio participativo y, espero fervientemente, también receptor del sentir soberano del pueblo. Usted dijo que la política, el arte de la política, no podía ser dirigido solamente por la prensa. Eran momentos oscuros y tiempos de juegos sucios a los que se refería (caso Feldman, etc.). Como estoy absolutamente de acuerdo le escribo esta carta porque espero que la prensa también luche por ese digno honor de ser receptora de la voz soberana directa del pueblo. Deseo escribirle una carta abierta de despedida de su administración a mi presidente el Sr. Tabaré Vázquez. Cuando él asumió el gobierno usted me publicó mi sentir. Recuerdo cuando se asomaron al balcón… allí estaba mi futuro presidente, ¡el Sr. Mujica! Yo suelo hablar con el alma; escribir y le conté lo que sentimos muchos afirmándonos en el recado, sofrenando riendas para iniciar esa marcha, con metas de horizontes. En la senda estamos. Por eso, Sr. Fasano no se va un hombre, se queda una idea y una esperanza. Y como decía Séneca, un barco que no tiene rumbo, no tiene destino. Pero los uruguayos que somos pueblo, no masa, sí tenemos puerto. Ya trazado por ideales que fueron más allá de sus vidas… en el estandarte de nuestros mayores. Puerto al que comenzamos a navegar con un timonel y seguiremos por nuestros hijos y por nuestra patria «atadita con alambre»… donde el sol al amanecer deja ver la senda. Es por eso que de 5 años a ahora, mantenga vívida su visión de publicar el sentir soberano. En nombre de muchos, de mi hijo más grande que tenía 10 años, del más chico que tiene 6, un abrazo, porque yo, mi compañero y mis hijos, somos quienes hoy despedimos a quien saludamos hace 5 años con la maleta cargadita de sueños. No sólo los hombres de poder saludan o aplauden en nombre de otros. También el pueblo y creo que a Tabaré Vázquez le gustará tanto uno como otro. Muchas gracias.

I.B. – C.I. 3.227.940-5

P.D. Sr. Fasano a veces la prensa honesta y coherente es nuestro único recurso. Usted lo hizo en el año del inicio.

 

«Ponerle nombre al presente» evocando 3 momentos de mi historia personal…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En el 69 yo tenía apenas 8 años. Vivíamos en Las Acacias y recuerdo aquellas noches en que venían a buscar a mi padre para llevárselo preso; él escapaba por la puerta del fondo y cuando aparecía intentaba explicarme que lo que hacía era defender a sus compañeros y a los hijos de ellos…. que seguramente como yo no entendían nada… ¿cómo la Policía podía ser tan mala?

En el 73 los militares hablaban de gobierno de facto, y otros a escondidas decían dictadura. Papá pasó a ser un subversivo, clandestino y proscrito; yo oía hablar de presos, torturados y desaparecidos cuando el diario «El País» decía detenidos, interrogados y fugados… y para muchos de los lectores de ese mismo diario papá era uno de esos malnacidos que había que hacerles confesar los nombres de sus cómplices. Esto le costó dos internaciones en el hospital militar y algo más. Yo no podía decir que era hijo de un tupamaro, pues eran todos unos asesinos que había que eliminar junto a sus simpatizantes. Yo seguía sin entender, y eso que me esforzaba leyendo unos cuadernos de marcha ocultos en el galpón del fondo de mi casa.

Llegó el 85 con sus ilusiones democráticas, salen los últimos presos del Penal de Libertad y poco tiempo después el MLN-T organiza su primer acto público en el Club del Tanque-Sisley (hoy local de Sutel en la calle Miguelete, a la vuelta de Tres Cruces). Yo ya no era un niño… y escuché al orador que cerró ese acto; me cautivó su lenguaje sencillo que ayudaba a comprender mi propia historia. Habló de la historia no oficial, de tatuseras y pajonales, de clandestinidad y de una nueva etapa de militancia que se abría, ahora de carácter democrático y
político-público. Yo le creí, e intenté escucharle cada vez que pude… Un día en una Marcha por los desaparecidos me acerqué a saludarlo: «Ud. no me conoce, pero yo lo conozco muy bien y quería estrechar su mano» ­le dije, mientras que su compañera Lucía me miraba sonriendo­ «Gracias hermano» fue lo único que me respondió.

Hoy es nuestro presidente.

Gracias a todos los que hicieron posible esta historia…

¡Y no tema equivocarse presidente! Yo lo conozco muy bien y sé que intentara plasmar aquel «Habrá patria para todos» y aquello del otro Pepe: «Que los más infelices sean los más privilegiados».

Soy aquel desconocido que en aquella Marcha estrechó su mano.

¡Disfrute este 1º de marzo!

EDUARDO SEMPRONI  – [email protected]

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje