"Admiro y quiero mucho a Cuba"
Recibí el premio casi como un regalo de cumpleaños, pues hace menos de una semana llegué a los 55 años, dijo a Prensa Latina en su primer comentario, agregando que hasta el día antes de conocer la buena nueva trasmitida mediante el correo electrónico por el director de Casa, Roberto Fernández Retamar le resultaba impensable obtener un galardón de esos quilates, no sólo por su altísimo valor literario sino por la institución que lo otorga.
«Es que admiro y quiero mucho a Cuba», agregó y expresó que viene siguiendo la historia del Premio Casa siempre que puede, porque no es fácil hacerlo desde las lejanías de la Patagonia Sur, donde vive desde 1979, y sabe del excelente nivel de los participantes, lo cual le provoca una alegría más y el deseo inmediato de conocer a los otros autores que obtuvieron menciones y leer sus obras.
«Creo que una de las cosas más importantes de este Premio es que nos acerca a los latinoamericanos que muchas veces estamos viviendo como en esferas separadas y no cabe dudas de que esa ha sido y es la brújula de Casa de las Américas», opinó.
Respecto al libro premiado, «Crónicas de muertes dudosas», lo describió como una serie de quince poemas narrativos, algunos basados en hechos reales, ficciones montadas sobre hechos históricos, personajes imaginarios, pero que podrían haber existido y otros que son absolutamente inventados.
«Aunque siempre detrás de cada uno de ellos hay un ser real de carne y hueso que yo conocí», remarcó Di Benedetto.
Calificó sus poemas como muy largos, algunos de siete u ocho páginas, «por lo que agradezco al jurado haberse tomado el trabajo de leer el libro», bromeó.
Expresó además que el comentario del veredicto acerca de lo atrapante de la lectura es justamente uno de los objetivos propuestos al escribirlos: que no solamente el lector especializado en poesía, sino la gente común pueda engancharse, pues unos tienen sentido de humor y otros son más trágicos, pero uno puede deleitarse, en el sentido de la lectura.
«Mi idea era mixturar el lenguaje cultural y más prosaico con momentos de lirismo, un procedimiento que estoy buscando desde hace años», reveló.
En Puerto Madryn, una hermosa ciudad a orillas del mar Argentino adonde acuden las ballenas cada año a procrear, Di Benedetto también realiza una labor fecunda consistente en promover el hábito de la lectura en programas radiales, televisivos y artículos en la prensa.
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