En cartel. Una historia con Kristtin Scott Thomas y Jessica Biel que se centra en el choque de culturas

"Buenas costumbres": comedia dramática, glamorosa y aburrida

Ahora, la remake corre por cuenta del australiano Stephan Elliot, un cineasta que ha realizado algún título interesante como «Priscilla, la reina del desierto» pero que en esta oportunidad no logra remontar el nivel de una propuesta que sucumbe lentamente bajo el manto de una tediosa elegancia.

En la historia, un joven británico se casa impetuosamente con una sensual norteamericana (corredora de autos y pionera feminista para más datos) y se la lleva a vivir a su mansión ubicada en plena campiña británica.

Obviamente, el inevitable choque de «culturas» se produce ni bien arriba la pareja, sobre todo en una tensa confrontación con la suegra (la estupenda Kristin Scott Thomas, bastante desperdiciada en este trabajo) lo que, a la larga, derivará en una serie de revelaciones y alguna que otra decisión radical construida a modo de desenlace. En el medio de todo esto, hay mucha ironía «british», un par de diálogos punzantes y una sofisticada puesta en escena muy glamorosa aunque ligeramente inocua como para que el espectador vaya perdiendo interés a medida que la proyección avanza entre situaciones previsibles y modestos chispazos que prometen pero no cumplen.

Es una lástima porque la anécdota instalaba una atendible situación que mezclaba el nuevo posicionamiento de la mujer a lo largo de los últimos tiempos con posturas retrodecadentes y daba pie al risible «enfrentamiento» del imperio británico con Estados Unidos de América, entre otras posibilidades. Por desgracia, las pretensiones de Elliot se quedan a medio camino entre un drama que no alcanza mayor estatura y ribetes de comedia que delatan cierto envejecimiento o, por lo menos, la falta de un pulso que otorgara mayor dinamismo a estas «fáciles morales» (o «virtudes», traducción que se aproximará más al título original del melodrama, en inglés). De todas maneras, lo del cambio paratextual es lo de menos porque, entre desgastadas ironías, el bostezo se termina haciendo inevitable a pesar del glamour exhibido en pantalla. Toda la sofisticación y el ingenio que Sir Noel Coward desplegó en obras como «Fin de semana» o «Vidas privadas» no se dan cita en esta oportunidad a pesar de la vigencia de un texto que hubiera necesitado un aggiornamiento más adecuado para esta primera década del Siglo XXI. En fin, otra vez será.

Buenas Costumbres (Easy virtue; Gran Bretaña, Canadá; 2008). Dirección: Stephan Elliot. Producción: Barnaby Thompson y Joe Abrams. Guión: Elliot y Sheridan Robbins sobre texto de Noel Coward. Fotografía: Martin Kenzie. Edición: Sue Blainey. Maquillaje: Jeremy Woodhead. Diseño de producción: John Beard. Vestuario: Charlotte Walter. Con Kristtin Scott Thomas, Jessica Biel, Catherine Parkinson, Kimberley Nixon, Ben Barnes, Colin Firth y Pip Torrens.

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