Con el alma al aire
Nuevo superstar de la cultura massmediática, el cantante español Alejandro Sanz se presentará en concierto el próximo 5 de abril en el Velódromo Municipal.
Vendrá acompañado de más de una decena de instrumentistas para la realización de un megashow que seguramente logrará el estrépito de la masividad.
Masividad es la forma de calificar la peripecia explosiva del cantante español Alejandro Sanz, quien ya logró consolidar su imagen y su modo cancionístico en sitios atiborrados de público como ocurrió en Caracas o en el Estadio El Campín de Bogotá.
Una gira sudamericana, como han calificado sus más fieles seguidores, donde el intérprete en dos maratónicas horas de concierto deja volar su alma por el aire, tal como la canción hartamente difundida y el vídeo clip que puede vérselo a todas horas en señales musicales como MTV, Telemúsica o Music 21. Y masividad es la que obtendrá en su inminente concierto montevideano el próximo 5 de abril a las 21.30 horas en el Velódromo Municipal. Producto de la era del DVD y sobre todo de la cooltura, Alejandro Sanz ha tenido por lo menos un mérito palpable: su trayectoria se ha desplazado con un crescendo inalterable, acaso por la elaboración de un cuidadoso diseño de marketing y una rigurosa estructura de producción que lo sitúa en una cuerda muy visible de ultraprofesionalismo.
Y, a la hora cero del show, marcar una fuerte comunicatividad a partir de un ensamble sonoro impecable y de un carisma escénico al que Sanz le ha adosado soltura, calidez y esos gestos de bienhechoriedad que adoran ciertas audiencias. Nadita de transgresión, por favor, todo en su sitio. Sanz es políticamente correcto y culturalmente correcto, así como los tiempos neoliberales que corren.
Pero lo que importa resaltar es que mal o bien, aquí y ahora, si no estás bien producido y no aparecés en los canales de difusión que marca el establishment de la cooltura, difícilmente obtengas el suceso de auditorios multitudinarios y de ventas de discos fortísimas en números, como lo viene haciendo el intérprete español.
Cuidado en sus declaraciones, en sus apariciones públicas, Sanz es el ejemplo por excelencia de la cultura iboeroamericana que encaja a la perfección en cualquier segmento de los mass-media. Y habrá que decirlo: como cantante es, en su formato melódico internacional, más que correcto y hasta podría admitirse que si trabajara con mayor ahínco en su letrística ampliaría en mayor escala su público.
Durante el show del Velódromo Municipal del próximo 5 de abril, Sanz y su team de instrumentistas y coristas abordarán canciones como el superhit «El alma al aire», además de «Tiene que ser pecado» (tema con que abrirá factiblemente su concierto) y de «Ese último momento» o «Me iré» o su megahit «Corazón partío».
Otras canciones que estarán seleccionadas en su repertorio: «Mi soledad y yo» y por supuesto «Hay un universo de pequeñas cosas» y «Amiga mía» e incluso «Cuando nadie me ve», «Quisiera ser», «Lo ves» y «Silencio», entre muchas otras para completar un recital que trepará intensamente a las dos horas de duración. Solo o al piano, Alejandro Sanz disparará sus inflexiones baladísticas y no esquivará, tampoco, su tensión flamenca para seducir al público. Un público que hará de la gala musical, una superficie seguramente fervorosa.
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