RODARAN EN ARGENTINA FILME SOBRE DAVID ALFARO SIQUEIROS
«Es una historia sobre pasión y traiciones, en una Argentina muy particular, con presiones políticas de todo tipo, de derecha y de izquierda y con una vanguardia intelectual rica en personajes y situaciones», dijo Olivera (en foto superior), en entrevista con ANSA, sobre el filme que comenzará a rodar en Buenos Aires el 4 de noviembre.
«El mural», con guión de Olivera y la colaboración del autor mexicano Antonio Armonía, desarrolla su acción en los años treinta, cuando Siqueiros llega a Argentina.
La coproducción argentino-mexicana contó con la asesoría artística de los restauradores del mural pintado por Siqueiros en 1933: el argentino Eduardo Guitina, el mexicano Manuel Serrano y Néstor Barrios, jefe de restauración de la Universidad de San Martín, en Buenos Aires.
La noticia sobre la filmación de la película llega en momentos en que la Cámara de Diputados argentina aprobó una ley el pasado 29 de octubre que declara de utilidad pública el mural y lo hace pasible de expropiación.
El filme relatará las distintas circunstancias que llevaron al artista mexicano a pintar el famoso mural en la quinta «Los granados», propiedad de Natalio Botana, miembro de una de las familias notables de la alta sociedad argentina y fundador del diario «Crítica», a la sazón punta del iceberg de esta historia.
El proyecto editorial era revolucionario para 1913: fue el primer diario masivo y financiado a través de la publicidad, dirigido a los hijos de inmigrantes, en un clima político de corte nacionalista en el que los periódicos más importantes de la época tenían estrecha relación con la clase política.
«Crítica», que atrajo a escritores como Jorge Luis Borges, Raúl González Tuñón y Roberto Arlt, entre otros grandes de la literatura argentina, fue el germen de una vanguardia que dio que hablar en Argentina y el mundo.
Integrantes de ese grupo selecto eran también los artistas plásticos argentinos Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino, Lino Enea Spilimberto y el uruguayo Enrique Lázaro quienes colaboraron con Siqueiros en la realización de «Ejercicio plástico» al que más tarde se sumó Siqueiros.
El artista mexicano ingresó a esa elite intelectual por una gran escritora de la época, Victoria Ocampo.
Ocampo sugirió a la Asociación Amigos del Arte la invitación de Siqueiros, quien abogaba por la renovación de la pintura mural, para que brindara una serie de conferencias.
Pero los ideales políticos de izquierda de Siqueiros le impidieron realizar su ponencia en Buenos Aires y frustraron su sueño de pintar un monumental mural con temática revolucionaria en un gran silo de granos ubicado en La Boca, donde se concentraba la clase obrera, en su mayoría inmigrantes europeos.
Fue entonces que el millonario Natalio Botana le propuso colaborar en el flamante Suplemento Cultural de «Crítica» y también pintar un mural en el sótano de su quinta «Los granados», una imponente mansión ubicada en las afueras de Buenos Aires. Esa casa fue el centro de las complicadas y entrecruzadas relaciones entre todos los personajes de esta historia, que cautivó a Olivera y lo decidió a escribir el guión del filme, que se rodará durante nueve semanas.
«Siempre tuve la idea de filmar sobre los Botana, una familia repleta de historias e intrigas, pero no fue posible. Y cuando leí ‘Confieso que he vivido’, las memorias del poeta chileno Pablo Neruda, me di cuenta de que había mucho más para conocer de la familia Botana, historias en las que Siqueiros y su esposa Blanca Luz Brum tienen una presencia relevante», relató el cineasta argentino.
Olivera, de 78 años, tiene una larga trayectoria en el cine argentino. Produjo más de cien largometrajes y dirigió o codirigió 23 películas, entre ellas, «La Patagonia rebelde» y «No habrá más penas ni olvido», premiadas con sendos Osos de Plata en el Festival de Berlín, en 1974 y 1984.
También dirigió «La noche de los lápices», sobre el asesinato de un grupo de estudiantes durante la dictadura militar argentina (1976-83).
Olivera apuesta una vez más a filmar un relato de impacto, cuyos escenarios recrearán salones culturales de la época, el Comité Central del Partido Comunista argentino, Villa Ocampo (la histórica casa de Victoria Ocampo donde se reunieron los artistas e intelectuales más prestigiosos del siglo XX) y especialmente Los granados, escenario de amores cruzados y traiciones.
«Es una historia emocionante porque retrata variadas ideologías, una época en que la política Argentina estaba tan en ebullición como el arte», dijo Olivera. «Pero sobre todo concluyó, es una película sobre las pasiones, especialmente, sobre la de Siqueiros por su esposa Blanca, signada por la creatividad, la provocación física y verbal y también por la tragedia».
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