El rodaje de películas es objeto de una intensa competencia mundial
En todas las regiones del mundo «se asiste a una pequeña guerra para atraer los rodajes, en particular los de Hollywood, que siguen siendo los que más gastan en el mundo, pese a la crisis», señaló Patrick Lamassoure, delegado general de Film France, organismo de promoción de las filmaciones en Francia, país que se dotó recientemente de un mecanismo fiscal para favorecer esa actividad
Con ese mecanismo, que prevé una reducción de impuestos sobre los gastos de producción, Francia espera favorecer los rodajes extranjeros en su territorio. Una decena de países europeos disponen ya de incentivos fiscales similares, entre ellos Italia, Irlanda, Hungría, Holanda, Alemania y Gran Bretaña.
En Estados Unidos, cuarenta estados han adoptado medidas de incitación a la actividad.
«Estados Unidos lo comprendió hace cuarenta años, Europa y Asia hace poco: más allá de la actividad económica a corto plazo, los rodajes permiten exportar bienes de consumo y un modelo cultural. Y sus repercusiones en materia de turismo son enormes», explica Lamassoure.
En América Latina, varios países, como México o Uruguay, promueven también los rodajes mediante incentivos fiscales.
En Uruguay, donde la actividad ha progresado considerablemente en los últimos años y «mueve unos cincuenta millones de dólares anuales», «los servicios de producción y las coproducciones tienen IVA (Impuesto al Valor Agregado) cero», indica Martín Papich, director del Instituto del Cine y el Audivisual de Uruguay.
«Teniendo en cuenta todo el espectro de la actividad (incluyendo publicidad), hoy estamos en un rodaje por día», agregó Papich, y destacó que Uruguay, además del atractivo de la relación costo-calidad, posee «talento, recursos humanos preparados y condiciones geográficas» que permiten distintos tipos de producciones.
Compartí tu opinión con toda la comunidad