CAMERATA PORTEÑA: UNA FORMA DIFERENTE DE HACER EL TANGO
En 1986 Marcelo Rodríguez Scilla fundó la Camerata Porteña a instancia de, nada más y nada menos, que Astor Piazzolla. Desde entonces, la agrupación se ha consolidado en el ambiente del tango contemporáneo con tres discos de composiciones propias y de Piazzolla, y ha mantenido una determinada forma de trabajo.
«Tenemos una particular visión de lo que es la cuestión interpretativa y los arreglos de la orquestación, hemos intentado plasmar una conjunción entre el tratamiento que se le da a la música académica y el tango. Tocamos esta música como si estuviéramos tocando Mozart», explicó Rodríguez Scilla a LA REPUBLICA.
«Todo esto a partir de piezas complejas desde el punto de vista técnico. Empleamos arreglos que son distintos a los usados por Piazzolla en cuanto a la sonoridad y a la forma en que se orquesta. Esto da por resultado un sonido más sinfónico, con mayor gama de matices y posibilidades», agregó el director.
Para alcanzar lo anterior, la Camerata se compone de nueve músicos: Alejandro Borgo en guitarra, Fernando Herman y Claudio Becker en violines, Claudio Melone en viola, Mario Kyrkiris en cello, Angel Bonura en contrabajo, Jorge Rutman en bandoneón, Nicolás Porley en saxo tenor y el propio Rodríguez Scilla en piano. A ellos se suma el cantante Guillermo Ibáñez.
Un espectáculo variado
El repertorio que interpretará la orquesta en la Sala Zitarrosa se compondrá por algunos clásicos como «La muerte del ángel» o «Invierno porteño», a los que se sumarán composiciones que integrarán su próximo trabajo discográfico.
Entre estas últimas se contarán nuevas creaciones de Rodríguez Scilla y Borgo, además de cinco obras de Piazzolla: «Decarísimo», «Libertad», «Primavera porteña», «Fuga 9″ y «Onda 9″.
El director destacó que las dos últimas son casi inéditas, puesto que ni el mismo Astor las tocaba. La nueva placa se llamará «La suite: el ángel vive», y se lanzará en un par de meses en Buenos Aires.
El artista resaltó que en Uruguay «la música nuestra siempre fue muy cálidamente recibida, hablamos el mismo idioma en lo musical, es como estar en el barrio de uno. Desde el año 2003 no venimos, por lo que va a ser un gran reencuentro».
El futuro del tango
Consultado sobre su insistencia en la obra de Piazzolla el director afirmó que «desde la desaparición de Astor no he visto otro compositor que tenga el mismo nivel de composición y aporte algo distinto. Al menos yo no los conozco».
Desde el punto de vista de Rodríguez Scilla lo anterior ocurre por «el desarraigo cultural, la falta de posibilidades de grabar y actuar, porque nadie se entusiasma en escribir algo que nunca va a ser escuchado. Hay que tratar de generar cosas nuevas para que esto siga adelante, sino un día se va a cortar. Entonces ese día vamos a decir ‘Perdimos otra cosa más'».
Para el director el presente del tango es «conflictivo». «Hay un auge en el mundo, pero tiene que ver con el baile, con lo folclórico, eso vende y, lógicamente, los productores quieren eso. Después hay un circuito muy aparte que casi transitamos nosotros solos, que es del concierto, del alto nivel musical».
Pese a que existen otras formaciones en Europa que hacen la música de Piazzolla, el director de la Camerata aclaró que «no tienen la preparación técnica para hacerlo, más allá de que algunas tienen buenos músicos. Existen maneras de articular el sonido, de pasar el arco por la cuerda, de acentuar, que si no se las estudia no se pueden hacer bien».
En definitiva, el artista aseveró: «No tenemos una perspectiva de que vayamos a sobrevivir con cosas nuevas dentro de treinta años. Estamos viviendo de la nostalgia. Me gustaría que hubiera diez orquestas como la Camerata Porteña. Si no vamos a quedar enquistados».
«Debe haber una renovación, cuando uno camina por la calle las cosas no son iguales a lo que eran hace cuarenta años. La gente no es la misma, el estrés no es el mismo, tampoco el amor», concluyó.
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