Un barbarismo difícil de combatir
Qué le voy a hacer. Me sigue rechinando cuando oigo a comunicadores en general y a políticos en particular cometer un barbarismo que ya parece arraigado en nuestros hábitos lingüísticos. Me refiero al error sintáctico de hacer concordar en número el verbo ‘haber’ con su complemento directo.
Me explico. Entre sus usos, este verbo ‘haber’ tiene el significado de ‘existir’, ‘hallarse’, ‘ocurrir': hay malestar en el Ejército; había un policía de guardia; hubo una gran tormenta. En este caso, es un verbo impersonal que va siempre en tercera persona del singular, por más que lo que exista, se halle u ocurra sea plural. Evitemos la incorrección de decir: habían varias armas; no creen que hayan sobrevivientes; hubieron vientos terribles; han habido denuncias. Digamos más bien: había varias armas; no creen que haya sobrevivientes; hubo vientos terribles: ha habido denuncias. Pero el problema no termina ahí. También es barbarismo decir, por ejemplo; seguirán habiendo niños carenciados; pueden haber más víctimas. Lo correcto es: seguirá habiendo niños carenciados; puede haber más víctimas.
El verbo haber puede conjugarse en todas las personas del singular y del plural sólo cuando oficia de auxiliar para formar los tiempos compuestos. Ahí sí, decimos «han pasado dos horas», «todavía no habían cenado», «luego que hubimos estudiado el asunto…» «después que hubieron almorzado…» (o la fórmula arcaica «Almorzado que hubieron, se dispusieron a beber un café en la biblioteca»).
–Café no, pero una grapita me tomaría.
–¡Qué lo parió!
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