UNA HUMORISTICA CRITICA A LA BANALIDAD
El humor en el Uruguay ha sido, a lo largo de la historia, un verdadero barómetro de la nuestra realidad sociopolítica, y una valiosa herramienta, escasamente explotada, para conocer la idiosincrasia y los temas que más importan a la sociedad.
Es también un auténtico y minucioso retratista de hábitos y costumbres, defectos, virtudes y hasta las manías y obsesiones de un grupo humano que comparte una peripecia común.
Obviamente, en muchos casos, el tema está intrínsecamente vinculado a los valores que cultiva un grupo humano y hasta a su propia identidad colectiva.
El paulatino embrutecimiento de la sociedad uruguaya, generado en gran parte por los estragos que la dictadura provocó en materia educativa, y potenciado por los grupos de poder a través de los medios masivos de comunicación, también se torna evidente en el descaecimiento del humor que cotidianamente consumimos.
La permanente apelación al mal gusto, a la chabacanería, a la grosería y la burla al diferente, a la discriminación camuflada y hasta a la más rampante frivolidad, son recursos harto manidos en el humor actual, que, sin embargo, demuestran ser altamente redituables.
Empero, sigue habiendo en el Uruguay cultores de un humor más inteligente, sin llegar a ser elitista ni intelectualizado, que se inspira en la realidad para parodiarla y criticarla desde el desenfado, el sarcasmo y la ironía.
Marciano Durán Rivero es un humorista, guionista y autor teatral uruguayo, que nació en Florida en 1956. Su extensa obra incluye colaboraciones en distintos medios de nuestro país, en publicaciones periódicas de Florida, Maldonado, Lavalleja, Paysandú, Colonia y Montevideo.
Sus letras han sido musicalizadas por distintos conjuntos, entre los que se cuenta la agrupación «Clave de Murga». Como autor teatral, ha escrito varias obras, entre las cuales se destaca «Nosotros».
Sin embargo, su carrera más reconocida y fecunda es la de humorista, de la cual «La cuestión es darse maña y otras incoherencias» es un claro y disfrutable ejemplo.
Inspirándose en su propia realidad cotidiana, el autor construye un ejercicio de humor reflexivo, que analiza a la sociedad uruguaya y la parodia atinadamente.
Lejos de la estupidez y la grosería barata, Durán narra las desventuras de un uruguayo con conciencia crítica, que se rebela contra vicios característicos de nuestra sociedad actual, como el consumismo, las modas, el falso naturismo, las celebraciones extranjeras impuestas por los comerciantes, la adoración a la tecnología y la idolatría a los celulares, entre tantos otros.
La perplejidad ante la falta de comunicación en una sociedad radicalmente empobrecida por la imitación y la banalidad, es uno de los temas subyacentes en muchas de las historias que componen la obra.
En «La cuestión es darse maña y otras incoherencias», el autor muestra un nivel por momentos desparejo, que, en algunos casos, cae en el chiste fácil y en el recurso manido.
No obstante, en otros relatos exhibe un humor inteligente, fino analítico y despiadadamente irónico.
(Flor Negra Ediciones)
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