Los sicarios del fascismo y su abominable plan de exterminio
En «Operación Cóndor: una década de terrorismo internacional en el cono sur», el periodista norteamericano John Dinges elabora una demoledora denuncia de los abominables crímenes cometidos por la coordinadora regional represiva, durante los gobiernos autoritarios que abolieron el estado de derecho.
El autor ha dedicado buena parte de su vida al periodismo de investigación y es un especialista en derechos humanos, terrorismo de Estado y narcotráfico en América Latina.
Singles, que ha sido galardonado con importantes distinciones por su trayectoria, estuvo radicado en Chile entre 1972 y 1978, lo cual le permitió transformarse en privilegiado testigo del golpe de Estado que derrocó al presidente socialista Salvador Allende y de la brutal represión de la dictadura encabezada por Augusto Pinochet.
Actualmente, enseña en la Universidad de Columbia y es miembro de la National Security Archive, instituto de investigación en política internacional, que, desde su creación, ha impulsado enérgicamente la desclasificación de documentos clave del gobierno norteamericano, algunos de los cuales han resultado determinantes en procesamientos por crímenes de Estado.
Este libro de más de trescientas páginas es, sin dudas, un título referente para la interpretación de las actividades de la coordinación represiva regional, durante las dictaduras sudamericanas de la segunda mitad del siglo pasado.
El trabajo, que se nutre básicamente de documentos y testimonios de testigos y actores directos de la violencia política de la época, corrobora que el denominado Plan Cóndor fue un operativo muy bien orquestado por los gobiernos autoritarios.
Asimismo, confirma la inocultable implicancia de la Casa Blanca y los servicios de inteligencias norteamericanos, en el derrocamiento de gobiernos democráticos y la instalación de dictaduras funcionales a Washington.
Tanto la nacionalidad del autor como su reconocido profesionalismo en el ejercicio del periodismo, coadyuvan a reforzar la tesis de la complicidad del imperialismo con las criminales tiranías que abortaron todos los proyectos transformadores gestados en el continente.
Aunque Dinges admite la existencia de organizaciones revolucionarias que aspiraban a tomar el poder por la vía armada en algunos países sudamericanos, sus baterías se concentran en la denuncia de las violaciones a los derechos humanos perpetradas por los regímenes autoritarios de turno.
En ese contexto, no soslaya las sistemáticas prácticas de exterminio aplicadas sobre las poblaciones civiles, que devinieron en miles de torturados, muertos y desaparecidos.
Más de dos décadas después, las sociedades siguen padeciendo las lacerantes secuelas de esos aberrantes crímenes de lesa humanidad, que aún se investigan y se debaten colectivamente.
Un testimonio de ello es la actual campaña de recolección de firmas impulsada por organizaciones políticas y sociales en nuestro Uruguay, destinada a lograr la anulación de la Ley de Caducidad y a restaurar plenamente el estado de derecho, tras largos años de oprobiosa impunidad.
Hace un tiempo, hablando ante la Asamblea General de la ONU, el presidente venezolano, Hugo Chávez, acusó a los servicios de inteligencia norteamericanos de haber participado en el asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier. «Los culpables son norteamericanos, terroristas de la CIA», aseveró el mandatario bolivariano en su recordada intervención.
Cabe recordar que Letelier, que fue ministro y hombre de confianza del depuesto presidente socialista Salvador Allende, fue asesinado el 21 de setiembre de 1976, en Washington.
El político trasandino, que durante su exilio lideró la denuncia internacional de las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura de su país, fue una de las más importantes víctimas del Plan Cóndor.
Aunque Dinges relativiza esa hipótesis en este libro, los testimonios judiciales de notorios represores permiten inferir que la tenebrosa agencia norteamericana no sería ajena al magnicidio.
Con el aporte de los más de 28.000 documentos desclasificados durante los dos períodos de gobierno de Bill Clinton, la correspondencia de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) chilena y los memorandos de organismos de derechos humanos, el autor elabora un sólido alegato que tiende al esclarecimiento de las atrocidades perpetradas en el marco del Plan Cóndor.
Mixturando la crónica periodística con la narración literaria, el investigador se adentra en los territorios de la historia reciente, para evocar la creación de la Operación Cóndor, que nació en Chile, bajo los auspicios de la dictadura de Pinochet.
No obstante, el nombre del ominoso proyecto regional fue sugerido por un miembro de la delegación militar uruguaya que participó en el cónclave fundacional.
El minucioso relato se centra particularmente en la figura de Manuel Contreras, jefe de la temible DINA, quien fue procesado por la justicia de su país, acusado de la desaparición de un militante de izquierda en 1976. Durante el proceso judicial, el ex jerarca ha insinuado reiteradamente la eventual implicancia de la CIA en los crímenes del Cóndor.
En este trabajo, el periodista explica la estructura y mecánica de funcionamiento de la organización, que estaba integrada por personal castrense de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil.
Asimismo, también alude a sus estrategias y diversas fases operativas, que incluyeron atentados y asesinatos de notorios opositores en el exterior.
Según Dinges, ningún territorio de la región era seguro para los disidentes, que se refugiaron en Argentina hasta el alzamiento militar de 1976. Incluso, antes de la ruptura institucional, allí actuaban escuadrones de la muerte y los organismos de inteligencia gozaban de una privilegiada autonomía.
El periodista relata, con lujo de detalles, el asesinato del general chileno Carlos Prats militar leal al presidente Allende- que fue víctima de un fatal atentado en el vecino país.
Asimismo, también evoca la muerte del general boliviano Juan José Torres que se había exiliado en Argentina tras ser derrocado por Hugo Banzer- y el asesinado del ex canciller chileno Orlando Letelier, acaecido en Washington.
Obviamente, el capítulo que más interesará al lector uruguayo es el que recuerda los magnicidios de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, que fueron brutalmente asesinados por Buenos Aires.
El libro aporta información singularmente relevante en torno a todos estos crímenes, que conmovieron a la opinión pública regional y mundial en la década del setenta del siglo pasado.
Intercalando abundantes referencias históricas en torno al tiempo más álgido de la guerra fría y la violencia política en el continente, el autor refuerza la tesis de la coordinación represiva.
Si bien no acusa al gobierno norteamericano de la época de tener una participación directa en los hechos, sí le imputa enérgicamente- haber apoyando y auspiciado la instalación de las dictaduras genocidas.
«Operación Cóndor» es una investigación tan seria como minuciosa y documentada, que interpela a la historia reciente y convoca a reflexionar en torno a las aberrantes violaciones a los derechos humanos cometidas por los gobiernos autoritarios que asolaron al continente durante la segunda mitad del siglo pasado.
(Ediciones B)
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