UNA ALEGORIA SOBRE LA CONDICION HUMANA
El Premio Nobel de Literatura José Saramago nació el 16 de noviembre de 1922, en el caserío de Azinhaga (municipio de Golegã, en el distrito central del Ribatejo, Portugal), cerca del río Tajo.
Su origen humilde marcó profundamente el carácter y las opciones políticas del novelista y ensayista lusitano, así como su firme compromiso con la causa de la justicia social y contra la prepotencia del poder.
El apodo de la familia paterna era Saramago- a la sazón el nombre artístico del célebre creador- que designa a una planta herbácea silvestre de la familia de las cruzáceas.
Pese a que el niño debería haberse llamado José Sousa, el funcionario del registro civil cometió un error y lo anotó como José Saramago.
Aunque en 1925 la familia se mudó a Lisboa, Saramago nunca perdió relación con su aldea de nacimiento, la cual visitó en reiteradas oportunidades.
La novela «El Evangelio según Jesucristo» (1991) lo catapultó a la fama, a causa de una polémica sin precedentes que detonó en su Portugal natal, cuando el gobierno vetó su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que «ofende a los católicos». Como acto de protesta, el narrador abandonó su país y se radicó en la isla de Lanzarote (Canarias).
En 1995, publicó una de sus obras más conocidas, «Ensayo sobre la ceguera», la cual fue adaptada al cine en 2008, con varias secuencias rodadas en nuestro país.
Luego, en 1997, editó «Todos los nombres», obra que gozó de gran reconocimiento internacional.
Finalmente, en 1998 fue galardonado con el prestigioso Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose en el primer escritor de lengua portuguesa en adjudicarse dicho galardón.
«El viaje del elefante», su última novela, no se despega básicamente de su ya reconocido estilo, el que le ha valido tantos premios y un rotundo éxito editorial entre el público que se identifica con su compromiso ético y político y con su pensamiento crítico y humanista.
A mediados del siglo XVI, el rey Juan III ofrece a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria, un elefante asiático.
La forma de hacerle llegar tan exótico regalo, y las vicisitudes de los encargados de lograr tan extraña y trabajosa empresa, constituyen el eje temático de la obra.
En la descripción de la extensa y accidentada travesía del paquidermo y su corte, podemos apreciar la habitual claridad de prosa, el tono escéptico pero afable y las minuciosas descripciones que son habituales en la literatura del reconocido autor portugués.
Si bien no es exactamente un libro histórico, el autor hace gala, una vez más, de su vasto conocimiento de la historia europea, mixturando hábilmente la realidad con la ficción.
No está ausente, como es característico en la obra del genial escritor, una profunda reflexión, a veces amarga, a veces irónica, sobre la condición humana.
En «El viaje del elefante», Saramago se vale de una anécdota aparentemente trivial, para crear un interesante fresco histórico no exento del lúcido humor que lo caracteriza.
(Editorial Alfaguara)
Compartí tu opinión con toda la comunidad