INDIGERIBLE
Ni humanos ni animales
Estos compuestos son la parte de la planta que los animales no pueden digerir, por eso a partir de ellos se obtienen productos no alimenticios como aserrín y viruta. Tan sólo de las tierras cultivables se producen cerca de 430 millones de toneladas de desechos de plantas cada año.
En la actual producción de biocombustibles, estos desechos deben ser procesados con enzimas llamadas celulasas para convertir la celulosa en azúcar. Y posteriormente se fermenta dicha azúcar para convertirla en etanol que puede ser usado como combustible. Tal como explicó el profesor Strobel «estamos muy emocionados porque descubrimos que el gliocladium roseum puede digerir celulosa».
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