"Cachila": El "Negro Jefe" de la comparsa de lubolos C 1080
Ahora, a través de «Cachila», la mirada retorna al territorio del Dios Momo pero desde otro ángulo. En este caso se trata del registro documental de Waldemar «Cachila» Silva un afrouruguayo patriarcal, líder de la Compasa «C 1080″, auténtico «Negro Jefe» y verdadero orgullo del Barrio Sur.
Como información adjunta, no está de más recordar que dicha estirpe proviene del fallecido «Cacique» Juan Angel Silva, antiguo regente del Conventillo Medio Mundo.
El documento audiovisual pasa revista a este mundo especialísimo de la compasa lubola y, a la vez, recupera nuevamente un fragmento de esa identidad cultural intangible de la que formamos parte.
Cabe subrayar que la producción no se queda en la mera fotografía a modo de postal turística, sino que va más allá y se interna en un universo que nos deja su legado ancestral, de la misma manera que Silva compromete a sus hijos en la responsabilidad de continuar liderando la agrupación (como también ocurrirá, sin dudas, con su nieto a cuyo nacimiento asistimos al comienzo del largometraje).
Acceder a dicha propuesta significa adentrarse en un mundo de sonidos reconocibles e identificatorios, muy uruguayo y absolutamente vital. Una zona abierta que (re)descubre el orgullo de una raza a ritmo de candombe y nos ubica en nuestra legítima realidad de tamboriles y repiques. Hay algo de magia en ese recorrido por la nueva construcción que se asienta donde estaba el conventillo mientras padre e hijos parecen establecer un pacto de sangre en la continuidad de su música a modo de herencia.
De la misma manera que el nombre del grupo recuerda la dirección del hogar en la infancia del protagonista, la grabación plasmada en pantalla también nos retrotrae a esas memorias intensas de las llamadas, entre vedettes, cabezudos y escobilleros.
Con mucha garra detrás del maquillaje, el «chas chas» impacta fuerte en la platea de la mano de estos candomberos aguerridos y tribales. En medio de un año que, de alguna manera, ha establecido un récord de estrenos nacionales, esta propuesta se integra con total legitimidad entre lo mejor de las recientes creaciones autóctonas como «Decile a Mario que no venga» y «El círculo». Hay que verla.
Cachila (Uruguay; 2008). Dirección: Sebastián Bednarik. Puesta en escena: Andrés Varela. Coreografía Laura Méndez y Andrés Varela. Escenografía: Pablo da Silva y Taller «C» 1080. Diseño de Mauro Crocco. Vestuario: Pablo Díaz, Alma Bottaro y Noelia Silva. Iluminación: Sebastián Bednarik. Maquillaje: Taller Valeria Fernández. Letras: Jorge Pino, Carlos Soto, Eduardo Rigaud y Mauro Crocco. Arreglos musicales: Carlos Rodríguez. Música: Waldemar Silva, Eduardo Rigaud y Hugo Fatoruso. Con Waldemar «Cachila» Silva, su familia y la Compasa C 1080. Solistas: Javier González, Waldemar Silva, Analfa Alvarez, Jorge Martínez, Claudia Trápani, Alma García, Virginia Vigo. Directores de cuerda: Mathías Silva, Wellington Silva, Guillermo Díaz y Luis Pereyra. Escobero: Ruben Machado. Bailarín: Carlos Alemán. Vedettes: Gabriela Fernández, Laura Méndez, Analía Alvarez. Bailarinas: Saura, Tania, Débora, Mariana, Natalia, Ana Paula, Noelia, Yamira, Johann, Carolina, Fabiana, Sara. Mamas viejas: Estela, Zulma, Mirtha. Gramilleros: Cacho, Ramón, Cabrera. Malabares: Omar Izaguirre. Asistentes: Mónica Castro, Fabricio González, Julio La Pasta.
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