El gran Al Pacino vuelve a la pantalla grande con "88 minutos"
El reconocido psiquiatra forense Jack Gramm ha basado toda su intachable carrera en sus infalibles «evaluaciones» de las personas y de los factores de riesgo. Luego de brindar su testimonio de experto en el caso del asesino serial Jon Forster, espera la ejecución del criminal con una gran satisfacción.
Sin embargo, cuando empiezan a producirse asesinatos muy similares a los que Forster cometía, Jack se ve en la disyuntiva de tener que defender la hipótesis de que los nuevos crímenes son realizados por un devoto seguidor del encarcelado y que Forster sigue siendo culpable, tal como había confesado públicamente desde el primer momento.
Pese a ser un profesional con gran autoconfianza en sus habilidades, Jack se vuelve cada vez más paranoico e inseguro, pues la cuenta atrás para la ejecución de Forster se acerca a su final.
Para complicar aún más las cosas, el psiquiatra se convierte en el blanco de una serie de amenazas que le afirman que le quedan tan solo ochenta y ocho minutos de vida.
Ahora Jack tendrá que utilizar todas sus habilidades para descubrir quién está realizando estas misteriosas amenazas y salvar de esta manera su vida.
Entre los posibles sospechosos se encuentran un estudiante universitario disgustado, una antigua amante rechazada y el propio Forster que está a la espera en el corredor de la muerte.
Un protagonista de lujo
Alfredo James Pacino (25 de abril de 1940), más conocido como Al Pacino, es un actor y director italoamericano de cine y teatro, ganador de los premios Oscar, Emmy, Globo de Oro, Sag, Bafta, Afi y Tony, considerado como uno de los intérpretes más grandes e influyentes de todos los tiempos.
Pacino estudió a las órdenes del legendario profesor de interpretación Lee Strasberg, encontrando en la interpretación una forma de escape a los problemas de su juventud. Se matriculó en la escuela de interpretación neoyorquina High School for Performing Arts, aunque pronto abandonó las clases para aparecer en diversas producciones teatrales y trabajar como acomodador en un cine.
Poco después cursaría estudios en el famoso Actors Studio. Su talento comenzó a despuntar en el teatro al final de la década de los 60, ganando un Obie por su papel en «El indio quiere el Bronx» y un Tony por «¿El tigre tiene un Necktie?».
Su debut en la pantalla grande fue con «Yo, Natalia» (1969), pero no sería hasta 1971 con «Pánico en Needle Park», en la que interpretaba a un heroinómano, donde realmente demostró su talento. Otras de sus películas destacados son la trilogía de «El Padrino», «Perfume de mujer», «Scarface» y «Carlito’s Way».
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