Una de las principales figuras del "nu jazz" llega a Uruguay
Este trompetista de cuarenta y ocho años, radicado en Francia, es una de las principales figuras del «nu jazz». Una corriente que, más que un estilo definido, es una posición que toma un artista frente a la música.
De acuerdo con la explicación del propio Truffaz en una entrevista, «los músicos que, según mi parecer, tienen más valor, siempre han hecho lo que podemos llamar ‘nu jazz’, desde Louis Armstrong en adelante. Lo que caracteriza a estos músicos es su actitud, su disposición a buscar otra cosa y no importarles el nombre que se le quiera poner a su música».
Eso significa para él tener los oídos y la mente abierta para recepcionar los nuevos sonidos que provienen de todas partes y darle a la improvisación y al jazz electrónico una función decisiva. Desde muy pequeño, Truffaz absorbió la música de Miles Davis, escuchó atentamente los discos de Jimi Hendrix, Deep Purple y Led Zeppelin y estudió las partituras de Claude Debussy, Maurice Ravel, Darius Milhaud y Erik Satie.
No demoró en compenetrarse con los ritmos del hip-hop, el acid-jazz, el rap y el «drum n’bass», a tal punto que cuando formó su primera banda (tenía trece años) ya estaba decidido a conducir su música por los senderos de la fusión más libre, irreverente y personal, con clara preponderancia del factor rítmico por encima de otras características. «Del primer disco que hicimos para Blue Note, Out of a dream, 1997, que era un disco de jazz tradicional propiamente dicho, vendimos cinco mil copias», le comentó Truffaz al crítico David Romero. «Del segundo, The dawn, 1998, inspirado ya en el drum ‘n bass, vendimos cincuenta mil. ¡Y no lo hicimos para vender más! Eso supuso una revelación importante: la prueba de que el ritmo es un elemento primordial para comunicar la música. Si el público joven entiende este ritmo porque es algo que oye en otras músicas modernas, es también un método válido para entender el jazz».
En 1999 apareció «Bending new corners» y con ese disco Truffaz obtuvo la aceptación mundial. Vendió más de cuatrocientas mil copias y recibió el «Album de Plata» otorgado por las productoras fonográficas de Francia. Dos años después llegó «Mantis», grabado con el elogiado grupo Ladyland, en el que figuraron Manu Codjia (guitarra), Michel Benita (contrabajo) y Philippe García (batería), acompañantes con los que el trompetista grabaría posteriormente nuevos discos.
Pero fue hace un lustro que Truffaz dio a luz su obra maestra: «The walk of the giant turtle», siempre para el sello Blue Note, en el que contó con la participación de Patrick Muller (teclados), Marcello Gulliani (bajo) y Marc Erbetta (batería). Comentando ese CD, escribió David Romero en la revista Cuadernos de Jazz: «Truffaz capitanea de nuevo a una tripulación capaz de subvertir a propósito las formas y los timbres del jazz tradicional, sin disipar del todo la presencia del espíritu cool».
Más adelante señala que «el tratamiento electrónico enriquece el discurso, lo matiza y lo convierte en algo que el jazz acústico, simplemente, no puede expresar. De ello se infiere que Truffaz utiliza sus máquinas con sensatez, y debe decirse también que consigue una identidad sonora propia».
El mismo cuarteto de este sobresaliente CD es el que actuará en Montevideo.
Las entradas para el concierto que brindará este «discípulo de Miles Davis» están en venta en la boletería de la Sala Zitarrosa y en los locales de la Red UTS, con precios que van de $ 420 hasta $ 680.
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