LIBROS Indagación. "La actualidad del pasado", un revelador ensayo de José Rilla

Entre la historia, la política y la resurrección de los mitos

En «La actualidad del pasado», el docente José Rilla construye un minucioso ensayo de dimensión académica, que apunta a desentrañar las diversas claves del uso de la historia en la política de partidos en nuestro país.

El autor, que ha desarrollado una vasta actividad como investigador, es profesor egresado del Instituto de Profesores Artigas, Doctor en Historia por la Universidad de La Plata, Argentina, docente universitario y experto del Claeh, donde dirige el Programa de Historia y la revista «Cuadernos del Claeh».

Como autor o coautor, posee una producción literaria referente. Sus obras más destacadas son: «La mala cara del reformismo» (1992), «El joven Quijano» (1986), «Breve historia de la dictadura» (1987, 1998) e «Historia contemporánea del Uruguay» (1994, 2005).

Se trata de un intelectual inquieto y estudioso, cuyo profuso y concienzudo trabajo ha aportado abundante material a la reflexión, tanto desde su práctica de aula como desde su aporte a la divulgación y la interpretación del pasado y el presente.

En este libro, de más de quinientas páginas, Rilla asume el desafío de reconstruir el itinerario de permanentes tensiones que ha pautado la siempre conflictiva relación entre la historia y la política.

No en vano el autor circunscribe su trabajo al período comprendido entre 1942 y 1972, tres décadas cruciales en nuestro pasado cuya revisión y conceptualización resulta clave para comprender nuestro presente.

Se trata de dos vertebrales puntos de inflexión, que refieren, en el primer caso, a la restauración democrática luego del autoritarismo terrista y, en el segundo, a los prolegómenos de la instalación de la dictadura más despiadada que registra la memoria colectiva.

Ambos hitos, que devienen de sendos episodios de crisis de legitimidad, constituyen los puntos de partida de un análisis que se explaya en torno a diversos acontecimientos, actores políticos y hasta tragedias colectivas.

No obstante, en ningún caso, las situaciones evocadas suponen fronteras ni establecen peajes que condicionen la relectura de la historia, desde una óptica necesariamente escrutadora.

En la introducción de este voluminoso trabajo, José Rilla asume la emergencia de examinar las fracturas entre el pasado y el presente y el rol de los partidos integrados al siempre conflictivo paisaje de la historia.

Inicialmente, el educador analiza los usos públicos de la historia en su dimensión más global, aludiendo a experiencias incluso de otras culturas y países. Ello le permite interpretar el fenómeno desde una óptica ciertamente bastante más vasta y panorámica.

Esa pluralidad de ideas rigurosamente sometida al examen de la razón, le conduce inexorablemente a internarse en los territorios de nuestro pasado, tomando como punto de partida al siglo XIX.

Poniendo bajo la lupa al Uruguay del período fundacional, el estudioso hurga en la naturaleza del caudillismo, la guerra entre divisas y el nacimiento de los partidos políticos.

En ese contexto, visualiza claramente los conflictos derivados de las fuertes tendencias anti – partidistas y la crítica a la barbarie parida en el vientre de las trágicas luchas fratricidas.

Mediante un minucioso análisis de los legados intelectuales de figuras referentes de la talla de Eduardo Acevedo y Juan Pivel Devoto, Rilla aporta dos visiones referentes e insoslayables para la comprensión del devenir histórico de nuestro país.

La explícita referencia al aporte de estos dos personajes emblemáticos de la construcción historiográfica nacional, constituye, sin dudas, una materia de debate de renovada actualidad.

En este caso concreto, la mayor virtud de este trabajo es aportar las visiones de ambos historiadores desde un ángulo académico, desestimando subjetivos juicios de valor.

La tercera parte de este libro es inaugurada por un texto crucial para la interpretación del uso de las construcciones iconográficas y la manipulación política del pasado, sugestivamente titulado «El padre nuestro Artigas».

En este contexto, el autor desarrolla una tan profunda como reveladora relectura de la figura del caudillo, como elemento matriz, unificador y hasta articulador de consensos colectivos.

Sin embargo, advierte las recurrentes tentaciones de apropiación de su ideario y su perfil eminentemente simbólico y emblemático, tanto por parte de las colectividades tradicionales blanca y colorada como de la propia izquierda.

Transcribiendo fragmentos de discursos y documentos, el historiador corrobora la permanente apelación cuasi mítica al venerado prócer y el conflicto entre el Artigas de bronce y la restitución de su dimensión eminentemente humana.

Renunciado a todo criterio cronológico, José Rilla construye un minucioso itinerario histórico, que visualiza los fenómenos contemporáneos a través de las conductas de los actores políticos y de las colectividades e ideas que estos representaron.

Obviamente, una de las referencias insoslayables de este trabajo es el segundo reformismo restauracionista, que, con Luis Batlle Berres a la cabeza, recuperó la genealogía y el espíritu del Uruguay de la modernidad.

En este tramo, aflora explícitamente la aún hoy persistente mitología del Estado de bienestar y el espejismo de la Suiza de América, ulteriormente barrido y literalmente sepultado por la dinámica de la realidad.

Sin abdicar jamás de su formato ensayístico, José Rilla evoca la aplastante derrota del batllismo en las elecciones nacionales de 1958 y el ascenso al gobierno del Partido Nacional, fortalecido por una alianza herrero – ruralista.

Ello supuso la definitiva clausura de un tiempo histórico y el nacimiento de un nuevo y conflictivo Uruguay, pautado por la debacle económica y social, la agudización de las contradicciones y el auge de la violencia política.

La rememoración analítica de este período que se imbrica naturalmente con la aluvional década del sesenta del siglo pasado, supuso la inauguración de la crisis de legitimidad del sistema binario hegemónico.

Entretejiendo diversos acontecimientos con los personajes que los protagonizaron, Rilla ensaya una visión crítica de ese pasado, caracterizado por los viscerales antagonismos ideológicos, el desencanto de la clase intelectual con un sistema que se estaba desmoronando y el comienzo de la escalada represiva.

Rilla explica la dialéctica, la teoría y la praxis de los sectores más reaccionarios de la clase política, a través de personajes como el dirigente ruralista Benito Nardone, a cuyo lado se formó el luego dictador Juan María Bordaberry.

Tampoco soslaya el discurso de una izquierda recurrentemente dividida por irreconciliables diferencias estratégicas, entre la participación en el juego electoral y la lucha armada.

El autor reconstruye las más agudas tensiones de un período fuertemente revisionista, en el cual el pasado pareció vaciarse virtualmente de contenido en función de un acuciante presente.

«La actualidad del pasado» es una obra vasta y ambiciosa, que apunta, desde el ángulo académico, a decodificar los diversos entretelones de los usos de la historia en la política nacional.

Aunque algunas miradas del autor puedan resultar controvertidas y no totalmente compartibles, este trabajo constituye una valiosa materia de análisis que alimenta el debate contemporáneo.

(Editorial Debate)

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