Eterno. Las mieles e hieles del amor en el lenguaje del ballet

Urlezaga y su Ballet Concierto  recrean a "Giselle" en el Solís

Giselle es un ballet en dos actos con música de Adolphe Adam, coreografía de Jules Perrot y Jean Coralli y libreto de T. Gautier y J. Vernoy, basado en la obra De l’Allemagne (1835) de Heinrich Heine ambientada en una aldea de la Renania medieval. Allí, el cazador Hilarion ama a Giselle y tiembla de celos por Loys, bajo cuyos mentidos andrajos de pueblerino se encuentra el duque Albrecht. Aparece éste para encontrarse con Giselle tras haber ocultado su espada en el bosque y alejado a su escudero. La joven sale de casa y acepta el tierno galanteo de Loys, que jura amarla para confortarla de la negativa de una margarita que ella había deshojado. Hilarion declara más tarde su amor a Giselle, pero ella lo rechaza y éste jura venganza.

Dan comienzo las fiestas campesinas de la vendimia, a las que Giselle se une con entusiasmo no sin el temor de su madre, pues desde niña había tenido una salud muy débil. Mientras esta danza tiene lugar, su madre cuenta cómo jóvenes muertas durante aquellas danzas se convierten en Willis, blancos fantasmas que vagan por los bosques al claro de la luna. Se interrumpen las fiestas para acoger al príncipe de Curlandia y a su hija Bathilde, que llegan de regreso de una cacería con su séquito. Giselle danza para la princesa, que le da un collar y vuelve a partir con los suyos, reanudándose la fiesta campesina. Al llegar Albrecht, Hilarion lo desenmascara mostrando la espada que ha encontrado escondida en el bosque, y llama de nuevo con el sonido del cuerno a los nobles cazadores y a la princesa Bathilde, prometida de Albrecht. Éste, con fingida desenvoltura y justificándose como simple deseoso de distracción entre las danzas campesinas, toma a Bathilde del brazo y se la lleva, sin cuidarse de Giselle. Giselle, al comprender el engaño, cae en la locura y delira inciando pasos de danza entre los consternados presentes, para finalmente atravesarse con la espada y morir en brazos de su madre ante un Albrecht atónito y desesperado.

 

Segundo acto

A medianoche, en los proximidades de la tumba de Giselle, se entrevé a Hilarion que pasa entre los árboles que lo rodean. Aparece entonces Myrtha, reina de las Willis, quien evoca a su corte de fantasmas femeninos para recoger, danzando, a su nueva compañera, Giselle, que tras inclinarse ante la reina, se une a la espectral danza que mantienen sus compañeras. Se oyen unos pasos y las Willis se desvanecen: es Albrecht, que viene a esparcir lirios sobre la tumba de la muchacha demasiado tarde amada. Después de un momento, se le aparece la imagen de Giselle, y él, alucinando, la sigue por entre los árboles. Entra Hilarion y es rodeado inmediatamente por las Willis, que lo impelen hasta la muerte tras una danza loca. Al retorno de Albrecht, Myrtha lo condena a sufrir la misma suerte que habían sufrido todos aquellos que caen bajo el poder de las Willis, pero Giselle lo protege junto a la cruz implorando en vano a la gélida reina. Condenado a bailar hasta el extremo, Giselle lo sostiene con amor desesperado hasta que las primeras luces del alba imponen la retirada de los espectros. Giselle sigue, al fin, a sus compañeras hacia el reino de las sombras, tras haber encaminado a su amado hacia la luz y la vida.

 

Urlezaga

Comenzó sus lecciones de danza a los ocho años en su ciudad natal de La Plata, y prontamente ingresó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires. Por su promedio diez (10) en la carrera de Danzas, ganó una beca de perfeccionamiento en The School of American Ballet, donde permaneció un año. Su carrera profesional comenzó en 1991 en el Teatro Argentino de La Plata, bajo la dirección artística de Esmeralda Agoglia. En julio de 1993, ingresó por concurso internacional al Teatro Colón de Buenos Aires, asumiendo los roles de Primer Bailarín.

En marzo de 1995, invitado por Anthony Dowel se unió al Royal Ballet de Londres, donde realizó una excelente carrera artística con proyección internacional.

Urlezaga, quien hoy cuenta con 32 años, ha bailado en los escenario internacionales más importantes. Paralelamente a su carrera como bailarín principal ha incursionado en la actividad coreográfica, creando obras que han recibido excelente críticas y han sido presentadas en festivales internacionales. En la actualidad es Artista Principal invitado del Ballet Nacional de Holanda. Los precios para la función de hoy varían entre $ 750 y $ 200, mientras que para el sábado y el domingo se sitúan entre $ 800 y $ 250.

En la función del domingo 31, los estudiantes de danza debidamente acreditados gozarán de un descuento de 2 x 1 en todas las localidades.

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