LA CORRUPCION COMO RECETA
La memoria, con tanto ataque globalizador, ya no tiene tiempo de quedarse. Llega, se muestra y al poco tiempo se olvida. Sin embargo, en estos días, como eficaz arma contra un gobierno todos están jugando a destapar supuestas porquerías y manejos sucios. De alguna manera esos comunicadores están entendiendo que es posible igualar el hoy con el ayer y el presente con el pasado.
No se pretende, nadie podría hacerlo, defender ese descarrío por más que los extravíos sean mínimos, como unos pesos para acelerar un trámite, unos miles de dólares para pasar toneladas de drogas o recolectar billetes para lograr facilidades y pasar algunos litros de botellas de refrescos baratos desde el Chuy. Pero, parecería que a la ocasión le están pintando calva y es un punto de crítica a estos gobernantes de hoy.
En Canal 10, en el programa Dicho y Hecho se creó una expectativa grande al anunciar que se había recibido un comunicado de la Asociación de Funcionarios de la Aduana y que era un documento que prometía mucho y que irían después desmenuzando. Se adelantó el artículo 4º que sostenía acusaciones graves como «que otra vez zafan los grupos políticos y económicos, los que son los grandes responsables». Pero, más allá, nada se dijo, excepto que «era dinamita pura» aunque por más que se esperó no se vio ni se olió nada de pólvora o nitroglicerina que pegase ese duro golpe a los delincuentes.
Hubo una entrevista a Pedro Bordaberry, quien sigue de moda por más que las encuestas insistan que los colorados no llegan a un diez por ciento de votación.
Este ex ministro, líder de Vamos Uruguay se desorientó bastante cuando atacó a la Comisión de Notables que fue creada para canalizar las denuncias sobre corrupción. Sostuvo que le preocupaba que instituciones legales sean pasadas por arriba. «Cuando veo que se crea un Consejo de Notables yo pienso que si yo fuera fiscal, y ese es mi trabajo, me estarían sacando mi trabajo y si fuera juez ocurriría lo mismo porque parece haber una desconfianza en las instituciones (…) ¿le tienen miedo a la Justicia, a los fiscales?, entonces está mal el país», dijo.
Para Pedro sería crear entidades paralelas que no tienen representatividad. La memoria no tiene que ser tan flaca.
Aunque deba reconocerse el derecho que tiene la Justicia de actuar por sí sola y sin explicar nada a nadie también, y quizás antes que nada, cabe pensarse que en este caso de la corrupción hay miedo por el denunciante a su identificación, temor a que de ser ciertas las sospechas, una auténtica mafia lo termine como aviso fúnebre. Pero además, las comisiones investigadoras son instrumento de aplicación permanente en todos los organismos del Estado, que siempre realizan una investigación previa antes del pase a la Justicia, sea ya en entes autónomos o servicios descentralizados o en el Poder Ejecutivo o Legislativo. Porque además de acumular informaciones, clarificarlas y comprobarlas, todo se hace para validar las denuncias. Los fiscales y jueces, solos, en realidad no tendrían tiempo para tanta cuestión que huela a basura. Si además esa comisión la integran personalidades relevantes no debe sospecharse de ellas. ¿Pedro se olvidó ya que en el gobierno en el que fue ministro se creó la Comisión para la Paz, con la razón única de reunir toda la información y mantener la reserva de los casos? De ella surgieron muchas verdades que se habían ocultado hasta entonces.
La corrupción también fue tema central de Código país, el periodístico de Aldo Silva de los miércoles. Aldo, que cada año va dominando más el papel de comunicador y entrevistador llevó a estudios al director nacional de Aduanas, Luis Alberto Salvo. El resultado se debilitó por la intercalación de reportajes grabados a representantes del sindicato de aduaneros y de los despachantes y, además, hay que aceptarlo, porque Salvo no presentó una imagen segura, fuerte, por más probidad que tenga y que todo el escandalete sea un manejo para disimular cohechos y podredumbres que tienen larga data y de las que han logrado escapar casi todos los culpables.
El siguiente tramo de Código país estuvo dedicado a la forestación. Un informe que demostró las fuleras condiciones de trabajo de los desmonteadores aunque se puso cierto énfasis en lo bien que ganan por día de muchas horas ya que cobran por cada árbol cortado. Hay, otras cosas más fieras. Porque no todos ganan eso y hay muchos menores que pasan meses encerrados en los montes y que las ganancias suelen perderse porque cada leñador debe comer y para ello debe comprarle los alimentos al dueño del bosque, que tiene mucho de lobo y nada de cordero.
Pese a ello, el programa de Aldo fue dinámico, ganando la semana, el mes, los años, los siglos de corrupción.
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