Se aproxima el estreno del filme "Los reyes de la calle"
Ahora, con «Los reyes de la calle» Ellroy adapta un texto propio como co-guionista, junto a los libretistas Kurt Wimmer y Jamie Moss en una realización dirigida por David Ayer e interpretada por Keanu Reeves.
Cabe subrayar que no es la primera vez que el cine lleva una de sus novelas a la pantalla. En 1987, el título «Cop» (basado en «Sangre en la luna») había sido protagonizado por James Woods pero fue la adaptación que Curtis Hanson realizó de «L.A. Confidencial» lo que catapultó al escritor de manera más universal e hizo que otras obras suyas comenzaran a circular a nivel mediático (como «Requiem por Brown» y «Los ángeles caídos»).
Un poco de historia personal
Como biografía sumaria podría decirse que James Ellroy nació en Los Angeles en 1948. Su madre trabajaba como enfermera (se sabe que tenía problemas de alcoholismo) y su padre era contador. Al divorciarse sus padres en 1954, su madre, Jean Hilliker Ellroy, obtuvo la custodia de James y se trasladó con él a El Monte (periférico de Los Angeles). Ella fue asesinada en 1958 y el homicida nunca resultó capturado. (Cabe señalar que James Ellroy publicó Mis rincones oscuros en 1996, un relato autobiográfico del asesinato de su madre y de la re-investigación del caso que él mismo realizó en 1994).
De joven, perseguido por el fantasma de su madre, Ellroy se convirtió en ladrón, alcohólico, drogadicto y un voyeurista pervertido que espiaba a las mujeres. Se introducía en domicilios ajenos para robar comida o lencería femenina y por ello pasó algún tiempo en la cárcel. Su recuperación tuvo comienzo tiempo después, cuando ingresó en Alcohólicos Anónimos y comenzó a desarrollar hábitos de trabajo desempeñándose como caddy en algunos clubes de golf de Los Angeles, experiencia que registró en su primer novela.
Más adelante, se convirtió en un lector ansioso de novelas policiales y empezó a elaborar sus propias fantasías en prosa. Al parecer, el germen de su «locura» literaria comenzó cuando su padre le regaló el libro The Badge: a history of the LAPD, de Jack Webb, a través del cual Ellroy desarrolló una fascinación obsesiva con el asesinato. En este libro descubrió la historia del macabro homicidio, mutilación y descuartizamiento de Elizabeth Short, un sonado caso de la crónica roja. Este espeluznante crimen fue reciclado novelísticamente por Ellroy en «La dalia negra» a modo de homenaje para con su madre, a quien le dedicó la obra obteniendo un singular suceso que seguiría en forma ascendente. Posteriormente, con «América» (Mejor Novela del año 1995 para la revista Time) terminó de cimentar una fama que lo puso a la estatua de los grandes novelistas norteamericanos de los últimos tiempos. Y no es para menos, quien haya leído esta novela habrá constatado el estilo conciso y tajante que el autor desarrolla con precisión quirúrgica para desmantelar la historia oficial de Estados Unidos y ofrecernos una visión totalmente despiadada y, posiblemente, más veraz. Un mundo cercado entre las décadas del cincuenta y el sesenta que Ellroy describe a través de una escritura que funciona como derechazo de Tyson en la quijada. Para los que todavía no lo conozcan, más vale que salgan a buscar sus libros; textos como «Clandestino», «A causa de la noche», «Seis de los grandes», «El gran desierto» o «Mis rincones oscuros» forman parte de esas citas inexcusables para los que, más allá de cualquier encasillamiento genérico, quieren estar al día con la literatura que importa.
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