Repertorio. Presentará los temas de su nuevo disco "Palabras cuerdas"

Ignacio Copani se presentará hoy y mañana en la Zitarrosa

Copani nació el 25 de octubre de 1959 en Villa Lynch, Buenos Aires, pero desde pequeño vivió en Pavón Arriba, Departamento Constitución, provincia de Santa Fe, Argentina; es autor de más de mil doscientas canciones y ha recorrido los principales escenarios de Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, España, Italia, México, y Estados Unidos.

Por definición cantautor, Copani ha incursionado en los diferentes géneros musicales como el rock, el pop, el tango, el folclore, la salsa, milonga y vals, aunque el eclecticismo sonoro se unifica en el «cantar con sentido», al decir de Violeta Parra. Sus textos, muchas veces irónicos, apuntan al ser humano y su entorno social.

El mes pasado y en razón de haber escrito una canción llamada «Cacerola de teflón», Copani fue amenazado, lo que provocó una respuesta pública del artista que en su parte medular explicaba que «he sido amenazado, agraviado, insultado, difamado, calumniado y, peor aún, han sufrido ese tipo de atropello miembros de mi familia.

No me refiero a los impunes foros de Internet, sino a e mails, cartas y llamados recibidos.

Simplemente desde estas líneas aviso a quienes todavía tengan intención de lastimarme, que lo logren o no, yo no cambiaré ni una coma a las estrofas de mis canciones. (…)

En algunos medios de comunicación se han referido a mí de manera descalificadora y/o despectiva. A esos mismos medios, durante años, hemos mandado nuestro material artístico y la información de nuestras actividades, sin lograr que se nos diera ni un segundo para comunicarlo al público. Lamentablemente, en algunos de esos medios se ha mostrado la canción en cuestión, sometiéndola a una especie de ¨inspección¨ de ideas o cortes marciales – musicales y al comentar alguna crítica agresiva, en lugar de defender la libertad del artista para manifestarse, se han escuchado de parte de los comunicadores tristes y recordadas frases como ‘él se la busca…’ o ‘por algo será…'».

A continuación, la canción cuestionada.

 

Cacerola de teflón

No te oí… En los días del silencio atronador.

No te oí junto a las madres del dolor, no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.

No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien, pero al borde de las rutas de Neuquén, no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.

Y entre nuestros cantos desaparecidos yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente, que resiste comprender que hay tanta gente que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante, que la calle es de las ollas militantes…

Con valiente aroma de olla popular.

Cacerola de teflón, a los bazares,

o a sonar con los tambores militares…

Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró, cuando abril su mar de lágrimas llenó.

No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado No te oí… Puede ser que mis oídos oigan mal, pero no escuché en la exposición rural, reclamar por el jornal de los peones yerbateros, por la rentabilidad de los obreros,

por el tiempo venidero, por que venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo de juntar tu avaro codo, con mi abierto corazón.

Cacerola de teflón, volvé al estante…

De los muebles de las casas elegantes, que las cocineras te van a extrañar.

Cacerola de teflón, a los bazares…

O a sonar en los conciertos liberales…

Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán, no te oí por el ingenio en Tucumán, no te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.

No te oí… En la esquina de Rosario que estalló cuando el ángel de la bici se cayó…

Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo, por un joven sin trabajo, a la deriva.

Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante…

Yo me quedo en una marcha de estudiantes, donde vos nunca supiste resonar.

Cacerola de teflón, a los bazares o a llenarte de los más ricos manjares que en la calle no se suelen encontrar…

Cacerola de teflón … a cocinar.

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