LIBROS: Testimonio. "Jefazo: retrato íntimo de Evo Morales", de Martín Sivak

El sueño revolucionario de un campesino devenido presidente

En «Jefazo: retrato íntimo de Evo Morales», el periodista argentino Martín Sivak construye un trabajo de fuerte acento testimonial, que traza un elocuente perfil del presidente boliviano y su lucha por la construcción de una sociedad más justa, en un país fuertemente compartimentado.

El joven autor nacido en 1975, se graduó como sociólogo en la Universidad de Buenos Aires. Posteriormente, completó sus estudios en la Universidad de Londres.

Tras iniciar su profesión de comunicador a los dieciocho años de edad, ha publicado notas en numerosos diarios y revistas del continente. También participó en ciclos en radio y televisión.

Su breve pero incisiva producción literaria lo ha situado como una voz potente del periodismo de investigación y denuncia. En 1997, publicó «El asesinato de Juan José Torres», que rememora el magnicidio del ex jefe de Estado boliviano.

Posteriormente, editó «El dictador elegido: biografía no autorizada de Hugo Banzer Suárez» (2001), «El Doctor: biografía no autorizada de Mariano Grondona» (2005) y «Santa Cruz: una tesis» (2007).

En algo más de trescientas páginas, el autor revela entretelones de la historia personal de Evo Morales, su origen humilde, su militancia como dirigente campesino y líder cocalero, su inclaudicable lucha por el cambio, su alianza estratégica con Hugo Chávez y Fidel Castro y su presente como presidente de Bolivia, tras ganar las elecciones por una abrumadora mayoría en las urnas.

Mixturando los tiempos reales con los narrativos, el autor dedica los capítulos pares a la historia personal de Evo Morales y los impares a su gestión de gobierno, que lo confronta al desafío de parir una profunda transformación social en un país recurrentemente estigmatizado por la injusticia y la injerencia extranjera.

El periodista ha tenido un acceso único al entorno del presidente boliviano, a quien entrevistó por primera vez en 1995, compartiendo con él un largo viaje por África, Estados Unidos, buena parte de América Latina y todo el país del altiplano.

Su fina sensibilidad y percepción de la realidad, le permitió construir un minucioso retrato de este personaje singular de la política latinoamericana, que se completa con numerosas entrevistas y experiencias compartidas.

A esta inapreciable materia prima, el comunicador sumó una rigurosa pesquisa de archivos, que le permitió desentrañar la génesis de la crónica tragedia boliviana y la paradoja de un pueblo pobre que vive en un territorio depositario de abundantes riquezas.

Revelando una particular cualidad para novelar los acontecimientos mediante un trazo tan explícito cuando atractivo, el escritor inicia su relato en el presente, revelando las diversas facetas de su personaje real.

Alternando la narración con abundantes diálogos en lenguaje casi siempre coloquial, Sivak describe la cotidianidad del jefe de Estado, a quien presenta como un incansable trabajador y un hombre llano y espontáneo, pero fuertemente comprometido con la realidad de su país.

En un país de geografía accidentada, que transforma las distancias geográficas en fronteras casi infranqueables, Evo Morales se mueve como pez en el agua, atendiendo permanentemente las demandas de sus gobernados.

El periodista destaca el particular talento que posee el presidente para administrar las tensiones sociales y las colisiones culturales de los bolivianos, en un escenario cotidiano sacudido por enconadas disputas y reivindicaciones de larga data.

Sivak sabe condensar esas sensaciones nacidas de una realidad compleja y largas décadas de postergación, de un pueblo que ha experimentado el trauma de la humillación y la despiadada expoliación de su territorio y sus riquezas naturales.

En ese contexto, la obra revela la incuestionable madurez política del presidente, quien asume plenamente sus responsabilidades de gobierno, sin abandonar su íntima convicción de construir una revolución democrática y cumplir sus promesas electorales.

El relato nos permite visualizar a un Evo Morales que no olvida sus raíces, cuando juega al fútbol, junto a sus ministros y dignatarios, con obreros, campesinos o mineros, en una experiencia de socialización que es parte de su estrategia de base.

Mientras recrea un prolongado periplo contemporáneo junto al gobernante, Martín Sivak reconstruye al pastor de ovejas indígena de origen humilde, que, desde niño, debió luchar por su supervivencia en condiciones extremadamente adversas.

Sin embargo, ese esfuerzo de memoria no se agota la mera peripecia individual del personaje, sino que se proyecta a la historia de una nación recurrentemente agredida.

El investigador retrata un vasto tiempo histórico pleno de insurrecciones, marchas, contramarchas, fraudes electorales, golpes de Estado, demandas de autonomía de las oligarquías locales, salvaje represión e injerencia imperialista, que documenta con una explicitud que siempre adquiere dimensión de denuncia.

Aunque muchos de los acontecimientos narrados son bastante conocidos, el autor les aporta el condimento de lo nuevo, al revelar los entretelones de las conspiraciones que derribaron a numerosos mandatarios, los despiadados regímenes autoritarios y la corrupción enquistada en el tejido del poder.

Pese a que el libro abunda en oportunas referencias históricas que discurren en los territorios del tiempo, el relato se concentra, obviamente, en la figura de Morales.

En ese contexto, describe naturalmente su intensa militancia por la dignidad al frente de movimientos campesinos, su actividad como líder cocalero y su resistencia a los gobiernos títeres de Washington.

Antes de ingresar de lleno en la carrera política del protagonista de este relato real, el autor agota el titánico periplo de lucha de Evo Morales a la intemperie, que lo expuso a múltiples riesgos, acusaciones, represalias y persecuciones.

En ese contexto, Sivak denuncia, sin eufemismos, la permanente intromisión de imperialismo en los asuntos internos de la traumatizada Bolivia, las presiones políticas y económicas y la sistemática manipulación de los gobiernos.

Naturalmente, esta situación se remonta por lo menos a los tiempos de la guerra fría, cuando agentes de la CIA asesoraron y prestaron apoyo logístico al gobierno de turno, para quebrar la épica resistencia del luego martirizado y asesinado guerrillero argentino Ernesto «Che» Guevara.

Martín Sivak describe todas las complejidades del presente de Evo Morales y su proyecto revolucionario, materializado en su plan de recuperación del patrimonio nacional mediante las nacionalizaciones, su reforma agraria y su intento por refundar a Bolivia, con el propósito de profundizar la democracia y comenzar a eliminar las exasperantes asimetrías sociales.

Obviamente, este proyecto político ha transformado al presidente boliviano en un «enemigo» de la Casa Blanca, que lo integró a su «eje del mal» regional junto a Hugo Chávez y Fidel Castro, entre otros gobernantes que no son funcionales a las estrategias de dominación del imperialismo unipolar.

«Jefazo: retrato íntimo de Evo Morales» es un auténtico testimonio de nuestro tiempo, que convoca a reflexionar en torno a la necesidad de que América Latina conforme un frente común y monolítico, para parir la segunda y definitiva independencia.

(Edición de Debate)

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