Sordos: corrección política cambia lenguaje gestual
Nueva York, ANSA
La nariz achatada no indica que quien la tiene es de piel negra, así como los ojos oblicuos no sólo tendrían que caracterizar a un oriental.
La exigencia de corrección política figura ya en los pliegues íntimos de la cultura nortemaericana y hasta modifica el lenguaje gestual de los sordos, que se vuelve siempre más respetuoso de las diferencias étnicas.
Los viejos términos no son de por sí ofensivos, porque la gente no se comunica en base a prejuicios raciales o culturales, «pero la sociedad en que vivimos –comentó William Newell, en nombre de la Asociación de Profesores de Lenguaje Gestual– sabe comprender las diferencias entre los hombres».
Por otra parte, ¿por qué contentarse con descripciones sumarias como una nariz ancha para decir «Grecia» o «griego», o el gesto de ponerse un sombrero para indicar América Latina o España?
«Es mejor –dijo Newell frente a los micrófonos de la emisora televisiva FoxNews– hacer con la mano la señal del continente africano para indicar a una persona de color o afroamericana, tal como se dice en un inglés «políticamente correcto».
O unir las puntas de los pulgares y las de los índices para decir Japón, repitiendo la forma de Honshu, la mayor de las islas del Sol Levante.
El único obstáculo a la evolución de este lenguaje es la así llamada escuela «oralista», que se propone abolir el sistema de comunicación gestual para enseñar a los sordos cómo leer el movimiento de los labios.
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