México contemporáneo. Una mirada actualizada a los museos y centros culturales

El arte universal despliega su encanto en la ciudad de México

Los extremos del Paseo de la Reforma, avenida central de la ciudad, conforman dos polos que concentran las actividades artísticas más importantes en el presente.

En el extremo oeste se encuentra el Parque del Chapultepec donde se destacan junto al siempre impresionante Museo Nacional de Antropología, el Museo de Arte Moderno y el Museo Rufino Tamayo. En el primero, junto a la recorrida permanente de las culturas precolombinas mexicanas puede verse una muestra no muy extensa y con buen nivel de información sobre Isis y la serpiente emplumada mostrando las relaciones entre Egipto faraónico y México prehispánico.

El Museo de Arte Moderno presenta tres propuestas «El peso del realismo» recorre el acervo del museo desde una perspectiva histórica, y que por momentos, logra su punto alto en la vitrina dedicada a la incursión de algunos artistas muralistas en las artes gráficas. Asimismo se presenta una breve e interesante retrospectiva sobre la obra de Remedio Varo al cumplirse un siglo de su nacimiento, esta artista española, que se radicara en México, tuvo en su juventud una interacción importante con el grupo surrealista de París (con André Bretón como referente) lo que se reflejó luego en una obra teñida de estados oníricos e inventiva, que parece, por momentos, saltar de los gobelinos medievales. La tercer muestra del Museo de Arte Moderno corresponde a una retrospectiva de la obra del localista Felipe Ehrenberg denominada: «Manchuria, visión periférica», conocido artista que ha representado a México en innumerables bienales y exposiciones internacionales. La muestra recorre cincuenta años de trabajo que van desde innumerables performances, cine experimental, arte sonoro y arte gráfico desde los años 60 hasta el presente. La muestra va acompañada de un excelente libro que da cuenta del recorrido del artista.

Sin duda el lugar de mayor interés lo reviste el Museo Rufino Tamayo con tres muestras de carácter internacional. En la planta baja el uruguayo Brian Mckern presenta Artefactos virtuales, una retrospectiva de su obra en diferentes formatos (CD-ROM, audio y net) impecable factura, este reconocido artista digital encuentra un ambiente espacioso y adecuado para poder ofrecer, sin prisas para el visitante, una obra que es fruto de su extensa trayectoria y permanente investigación. En las salas centrales se exhibe una retrospectiva del fotógrafo alemán: Wolfgang Tillmans, excelente oportunidad para recorrer las diferentes etapas del artista, desde su reconocida serie sobre su entorno personal ­en la que fotografiara a su grupo de amigos para representar la cotidianidad de las relaciones humanas­, hasta la investigación más reciente sobre la forma y el color en que el artista crea formas tridimensionales con papel fotográfico, a los que fotografía para devolver a la dimensión del plano. Un elemento a destacar es el diseño de la muestra realizado por el propio artista, donde obras de gran tamaño se alternan con otras pequeñas, algunas son enmarcadas con gran realce mientras que otras se pegan a la pared, diseminándolas de tal forma, que el espacio y su estructura pasan a constituir un elemento fundamental de la muestra y la misma no resulta una retrospectiva convencional sino un recorrido unificado de una obra que, por personal, tiene un alcance decididamente universal. Por último, pero no menos importante, se presenta la instalación Stand-alone del artista suizo Thomas Hirschhorn. Este «montaje», como prefiere denominar el artista, crea un conjunto de habitaciones interconectadas donde se unen elementos de consumo contemporáneo junto con libros e información.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje