LECTOPAPEL. Limpia, pule y da esplendor

LA TECNOLOGIA PERMITE DEPONER E ILUSTRARSE CON EL ULTIMO PAPEL HIGIENICO

La empresa española Emprendedores lanzó a la venta rollos en los que aparecen impresos clásicos de la literatura mundial que el usuario puede leer mientras cumple con sus necesidades en el inodoro.

El producto, que se comercializa a través de internet, incluye fragmentos de obras clásicas, teatro, poesía así como de textos sagrados del Budismo y la misma Biblia. «Hemingway diría que clásico es aquel libro que todo el mundo respeta pero que ninguno lee. Lo que estamos haciendo es llevar los libros a los baños, aproximando la literatura al hombre», dice uno de los dueños de la empresa, Raúl Camarero, para agregar: «Surge aquí un conflicto interesante: limpiarse el trasero con una obra de arte o el dilema moral que esto representa». Menos el Corán. De la Biblia, escogieron pasajes del «Apocalipsis», «El Cantar de los Cantares y Proverbios». De los textos sagrados budistas, fragmentos de «El Libro Tibetano de los Muertos» y «El Sutra del Loto». Lo que estamos haciendo es llevar los libros a los baños, aproximando la literatura al hombre. Camarero y su socio Francisco de Ferrero estuvieron tentados de incluir al Corán, entre sus obras selectas, pero se contuvieron ante una posible reacción de los musulmanes. «Tuvimos miedo de provocar ira y venganza. Algunos hasta amenazaron con abandonar el proyecto si insistíamos», explicó uno de los empresarios. La inspiración de este proyecto no nació precisamente en el baño, sino del escenario, más precisamente a partir de un espectáculo teatral. De la ficción al inodoro: Camarero, quien dirige una compañía de teatro, escribió una obra titulada «Emprendedores», que gira en torno a una empresa que imprime clásicos literarios en papel higiénico. Surge aquí un conflicto interesante: limpiarse el trasero con una obra de arte o el dilema moral que esto representa. Tras haber obtenido un premio en el Festival de Teatro de Sevilla, autor e intérprete decidieron transformar la ficción en realidad. Los fragmentos que imprimen son clásicos de dominio público, por lo que no necesitan pagar derechos de autor. No obstante confiesan que su empresa está abierta a propuestas de nuevos escritores. A veces uno no tiene mucho tiempo en el baño y se siente tentado a usar el papel y no leer. Pero si uno piensa que ese material se va a desperdiciar para siempre….», dice Camarero. Desde que un programa de la televisión española se ocupó de la original empresa, Emprendedores ­que sólo anuncia sus productos en internet­ se está volviendo cada vez más famosa en ese mercado.

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