El cómic en el mercado del arte
El cómic empieza a imponerse en el mercado del arte, donde los dibujos originales de autores como Hergé, Franquin o Moebius alcanzan precios astronómicos en las subastas. Una venta excepcional de esos dibujos tendrá lugar el sábado en la galería Artcurial de París, en la que el lote estrella será una aguada realizada en 1932 por Hergé para la tapa de «Tintín en América». La estimación es de 280.000 euros para esta obra calificada de «sublime» en el catálogo de Artcurial.
Se trata de una pieza excepcional que sin duda pulverizará el récord mundial para un original de cómic, ostentado hasta ahora por un dibujo de Enki Bilal, «Bleu sang», adjudicado en marzo de 2007 por 177.000 euros. Artcurial venderá en esta subasta 650 obras (álbums, planchas, etc.). «Es un mercado en pleno desarrollo, tenemos compradores de toda Europa. Hoy, ya nadie se avergüenza de decir que colecciona cómics», comenta Eric Leroy, experto de la casa.
Los precios de originales de historietas empezaron a subir vertiginosamente a principios de la presente década: 164.700 euros por una planca de «Nido de Marsupilami» de Franquin vendido en 2001, 58.242 euros por una de «Arzach» de Moebius en 2007. La clientela es más bien joven, de entre 35 y 50 años, para las piezas más caras, pero muchos aficionados de todas las edades no vacilan en pagar unos cuantos cientos de euros por un dibujo.
«El mercado es mucho más abordable que el del arte contemporáneo. Es un mercado de coleccionistas que compran para su placer», señala Leroy. La nostalgia es una de las motivaciones de los compradores, y los clásicos de las revistas Tintín o Spirou son los más cotizados.
La generación que siguió a estos dibujantes de cómics fue la que protagonizó una revolución gráfica del género en los años 70. Algunos dibujantes se convirtieron en cotizados artistas.
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